19/8/09

Iván Moreno Báez, “Buty”, natural de San Sebastián de los Reyes (1978-2008)

...............................Foto: "Tradiciones Taurinas"


Iván corría encierros para colmar su felicidad personal. Satisfacía así algo tan íntimo y privado que no necesitaba ni quería hacer pública su faceta de corredor de encierros en ningún medio de comunicación. Donde a él sí que le gustaba hablar de encierros era en los almuerzos posteriores a las carreras. Ahí, rodeado de compañeros, sí que contaba su manera de entender los encierros; ahí, rodeado de amigos, se mostraba feliz, él reía y también nos hacía reír a todos.

Desgraciadamente, Iván ya no puede asistir a esos almuerzos. Los que le conocimos ya no podemos disfrutar ni de su compañía ni de su alegría, y ya no podemos hablar de encierros con él. Además, los nuevos compañeros que se van incorporando al mundo de los encierros ya no podrán conocerle, no podrán disfrutar de su humor ni podrán saber cómo entendía él los encierros.

Por ello le dedico a Iván esta entrada, pensando especialmente en los más jóvenes, para que conozcan quién era y cómo pensaba. Sólo por ese motivo saco a relucir públicamente la figura de este corredor de encierros.

...


Iván Moreno Báez nació el 21 de diciembre de 1978 en la maternidad de la Clínica “La Paz” de Madrid, pero él era de San Sebastián de los Reyes. Allí vivió desde su nacimiento y sus calles fueron las que le vieron crecer. Es cierto que se trasladó a la vecina Alcobendas cuando creó su propio hogar junto a su mujer, pero uno de sus deseos más fervientes era fijar su domicilio de forma definitiva en su pueblo, en SanSe; y a ser posible en una calle del recorrido del encierro. Un deseo que, quizás, sólo habría cambiado por el de vivir en el campo, en plena naturaleza.

En la familia de Iván no existían precedentes de corredores de encierros. Pero de pequeño, como vivía en la calle Juan Olivares, junto a la calle Estafeta, bajaba con su padre a ver el encierro de SanSe; luego, ya de chaval, iba él sólo y se subía a un poste de la talanquera que cierra la curva de Real con Estafeta para tener la mejor visión del paso de los toros y de las carreras de los mozos. Así surgió en él la afición por los encierros.

Pero sus inicios como corredor no fueron los típicos de la mayoría de los chavales, que un día, sobre los dieciséis años, corren su primer encierro y después, poco a poco, van ganando confianza y reduciendo distancias en la carrera.

Iván sí que corrió su primer encierro en SanSe siendo sólo un adolescente, pero la repetición de aquella primera experiencia tardó años en producirse, porque lo que más atraía a Iván en sus años de juventud era el movimiento punk. Sí, Iván era un punky; y, además, muy radical. Algo que marcó su juventud. Una época de su vida que fue, digamos, difícil y no exenta de problemas. También marcó su estética e, igualmente, por ahí vienen los apodos con los que le conocimos. De aquellos años procedía el que a él más le gustaba: “Buty”. Pero también tenía otros: “Pumuki”, que era como le llamaban en uno de sus trabajos; o “Pinky”, que fue el que le puso uno de los componentes de mi cuadrilla en el inolvidable viaje en autobús al encierro de Saint Sever, cuando Iván ya se hizo un habitual en el circuito de los encierros.

Y es que, pese a la complejidad de su vida juvenil, Iván sentía un vacío en su interior que nada ni nadie lograba llenar por entonces. Hasta que una día, cuando contaba con 24 años, se levantó una mañana y se fue de encierro, volvió a correr y repitió aquella primera experiencia que tuvo cuando sólo era un adolescente. Ahí reflotó esa afición que dormitaba en lo más profundo de su ser. Y debió tener aquella mañana unas sensaciones tan especiales que ya no dejó de buscarlas, ya no dejó de correr encierros. Luciendo crestas, coletas o peinados que denotaban su cultura punk, Iván se convirtió en un corredor de encierros habitual.


Le gustaba correr en tramos de la primera mitad del recorrido para medirse con toros en plenitud de fuerzas. Por otro lado, prefería los encierros de manadas completas, y a ser posible con toros para la lidia –ahí está el picante, decía-. Por ello le gustaban los encierros de Colmenar de Oreja, Arganda o Los Molinos; por poner tres ejemplos. Pero en su idea de lo que debe ser un encierro, o de lo que significa “ir de encierro”, debía estar incluido el concepto “fiesta”; y así, por esa razón, sus encierros preferidos eran los de San Sebastián de los Reyes (la fiesta de su pueblo), Pamplona (la fiesta más universal) y Ciudad Rodrigo (la fiesta que más le gustaba). Otro encierro fijo en su calendario (otra fiesta) era el del pueblo de su madre: Bañobárez, en Salamanca.


Iván no era una persona supersticiosa y en los momentos previos a un encierro no seguía ningún tipo de ritual especial; tampoco rezaba, ni se encomendaba a ningún santo. Además, cuenta de él un compañero de tramos que impresionaba la entereza con la que afrontaba esos últimos minutos antes de la carrera, pues no se le mudaba el gesto; como nos ocurre a la mayoría.

No obstante, sí que había un detalle que nos daba entender los días que Iván se encontraba especialmente motivado para correr; ya fuese por razón de la localidad o del tipo de encierro en cuestión. Ese detalle era verle aparecer en el recorrido con “su” camiseta roja, la del logo de “La Bella Easo” en el pecho y el número “ 9 ” a la espalda.

Y he entrecomillado lo de “su” camiseta, porque en realidad era de su padre, que falleció en un accidente laboral cuando Iván era sólo un chaval. Concretamente, era la camiseta del equipo de fútbol al que entrenaba su padre y que, tras su prematura muerte, la madre de Iván conservó y luego él tomó como prenda favorita para correr en los encierros más significativos. Para correr recordando a su padre.


Pero, ¿qué tal corredor era? Seguro que, entre los que no conocieron a Iván, siempre habrá alguien que se hará esa pregunta o que querría conocer la respuesta.

Pues bien, lo que menos le preocupaba a Iván era como había corrido él en un encierro. Lo más importante para nuestro compañero era que en la carrera no le hubiera pasado nada malo a nadie, que todos saliésemos ilesos de nuestro enfrentamiento con el toro. ¡Sí! Para él, un encierro con éxito significaba sencillamente que no hubiera heridos, el disfrute sano del mismo y que después nos pudiésemos reunir todos para almorzar. Independientemente o además de las sensaciones íntimas que él obtenía de cada carrera, lo que Iván deseaba era poder juntarse después con todos sus compañeros y tomarse unas cervezas; reunirse con sus amigos y echarse unas risas; compartir vivencias con otros corredores. Y es que el concepto que más estimaba dentro del mundo de los encierros era el del tipo de AMISTAD que en él había encontrado. Si de algo se sentía contento dentro del mundo de los encierros era del grupo de amigos que había conocido en él.

Unido a la felicidad que le proporcionaban su mujer, su familia y su entorno diario, Iván colmó esa placentera sensación cuando se hizo corredor de encierros. Y esa afirmación no es algo inventado por mí, me lo dijo su mujer cuando la pedí que me ayudara a preparar esta entrada:

“Iván era un alma libre, libre de verdad. No le importaba lo que opinasen de él, sólo se dedicaba a buscar su felicidad.

Desde que empezó a correr encierros estaba más ilusionado, contento, entretenido... y finalmente encontró la felicidad. Porque puedo afirmar que murió cuando más feliz se sentía”.


Huelgan más comentarios tras esas frases que me transmitió María, la mujer que íntimamente conoció a Iván antes y después de correr encierros.


Y, por supuesto, huelga extenderse en aquellos temas que, relacionados con los encierros, Iván no compartía o detestaba. Por ello, simplemente dejaré constancia que él no era partidario de personalizar las carreras ni menos aún de otorgar “premios al mejor corredor”; y sobre los medios de comunicación sólo diré que huía de ellos y que los aborrecía por la forma en que tratan la temática de los encierros.


Aunque Iván tardara años en conjugar aficiones, en los seis últimos de su vida supo llevar a cabo la fusión de unas ideas tan aparentemente contradictorias como ser un punky y contribuir generacionalmente a mantener vivo el atávico rito de correr encierros. Y tan es así que, como se desprende de la fotografía que encabeza esta entrada, una de las actividades con la que más disfrutaba nuestro compañero era la de colaborar en la celebración de los encierros infantiles. Deseaba que el rito de correr encierros no desapareciera, que surgieran nuevas generaciones de corredores de encierros. Por ello, siempre que podía se agarraba a un carretón y ayudaba a la celebración de encierros para niños.

¿Se le puede tachar de tradicionalista por esa razón? ¡No! ¡Qué va! Iván siempre fue un punky. Un punky corredor de encierros o un corredor de encierros con alma de punky. Y su canción preferida: “Historia triste”, de Eskorbuto, era para él toda una declaración filosófica y, por desgracia, fue un vaticinio. Él sabía que la vida se nos puede escapar en el próximo día, en el próximo minuto, en el próximo segundo; por eso decía: “¡Vive el momento!”. Y él vivió todos sus momentos al máximo de intensidad.

Los últimos instantes de su vida en plenas facultades mentales fueron como corredor de encierros: el día 1 de octubre de 2008, en el encierro de Las Rozas. Esa mañana trató de esquivar el arreón de un cabestro y, por desgracia, no pudo lograrlo. Como consecuencia del golpe en el suelo, sufrió un traumatismo craneoencefálico contra el que estuvo luchando seis días. Trató hasta el final de vivir el momento, pero no pudo más. Iván Moreno Báez falleció el 7 de octubre de 2008.

Los que le quisimos no queremos olvidarle, pues recordándole Iván seguirá vivo entre nosotros. Tanto él como su forma de entender los encierros.

Por cierto. Él nunca lo habría dicho, pero yo sí que se lo voy a reconocer aquí: Iván era un gran corredor de encierros. Además, era una gran persona y un buen aficionado. Y allá donde esté ahora seguirá cogiendo carretones para que los niños de ese lugar puedan aprender a correr encierros y después llamará a su madre para decirla que todo ha ido bien. Celia: esas son las llamadas que crees oír algunos días.

“Iván: va por ti”.
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(NOTA: Quiero agradecer la ayuda prestada por la familia y amigos de Iván para la preparación de esta entrada. Del mismo, quiero agradecer a "Tradiciones Taurinas" la cesión de la foto del encabezamiento sin su logo; por ello, ruego el máximo respeto para dicha imagen y que nadie la utilice en lugares que haya el más mínimo interés comercial)

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado amigo Lagun, pensaba empezar este comentario felicitandote por esta maravillosa entrada que para mí, es la entrada más merecida que he visto en mi vida como aficionada al mundo del toro, pero prefiero terminarla diciendote GRACIAS por introducirla en este magnifico Blog.

IVAN ESTARÁ SIEMPRE CON NOSOTROS MIENTRAS PERSISTA EN NUESTRA MEMORIA Y MIENTRAS ALGUNA VEZ AL CABO DEL AÑO EN ALGÚN ENCIERRO, ALGUIEN ENTRE MILES DE AFICIONADOS PIENSE... IVÁN AQUÍ....

Yoly (tradicionestaurinas.com)

Anónimo dijo...

Sensacional entrada amiga Lagún.

Nunca se me olvidarán los momentos compartidos con Iván y con todos los amigos que amamos los encierros.

Tenía una forma de explicar lo que había visto en el encierro tan intensa ... y una alegría tan grande ... que me ponía los pelos de punta.

Mi enhorabuena por este artículo y un beso muy grande para María y para su familia.

Media Verónica,

ToroAlcarria dijo...

Pufff, otra vez felicidades, aunque me gustaría no tener que dártelas, pues significaría que Iván estaría preparando los encierros de Sanse.

Cúanta historia tiene cada persona, cuanto se tiene que saber de cada uno de nosotros, que, cuando va a un encierro o capea no reparas en ello.

Saludos

Anónimo dijo...

Qué coño! Claro que era y será buen corredor... era de los que corrían para él y nada más. El resto, simpre y cuando todos acabaramos de pie, daba igual. Esos son los buenos.

Y siempre, nada más pasar la manada te lo encontrabas con la sonrisa en la boca. Grande. Muy grande.

Gracias Iván. Gracias Lagun.

Jarrito

Cuasca dijo...

Maese Lagun, simplemente gracias.
Aqui os dejo otra foto de Ivan, en Ciudad Rodrigo, despues de uno de los encierros:
http://img168.imageshack.us/img168/4361/p2028766zf0.jpg

Anónimo dijo...

Reconozco que tras leer esta entrada, he tenido que darme una vuelta antes por otros foros para intentar quitarme el nudo que me apretaba firmemente en la garganta. Ahora que todo a pasado, quiero agradecerte esta entrada, que me consta que ha sido muy dolorosa de escribir por el lazo que te unia con él. Pero era necesaria, él merece estar siempre en el recuerdo de todos nosotros, sus amigos, y de este modo permanecera siempre. Muchas gracias.
Aprovecho la confianza que tengo contigo para utilizar esta plataforma, y recordar a todo aquel que este interesado que el proximo dia 26 de agosto a las 9.00 de la mañana se realizara el homenaje oficial en San Sebastian de los Reyes, donde se decubrira una placa en su honor en la calle Postas.
Tambien quiero recordarles que este dia pretendemos realizar un gesto de unidad y homenaje un poco mas particular, consistente en dejar la calle Postas libre de corredores y que los toros hagan la carrera en solitario junto al recuerdo de nuestro compañero.Esperamos la colaboracion de todos los aficionados.
Un saludo.
Papi.

Anónimo dijo...

Has conseguido ponerme los pelos de punta aun sin conocer a Iván.
Desde luego la vida nos juega malas pasadas y el mundo del toro que hoy nos une en una milesima nos separa.
Enhorabuena

ROBERTO dijo...

Amigo Lagún,una entrada llena de sentimiento tanto para usted que la ha realizado(se nota que no ha debido ser facil), como para los que conocíamos a Iván sea poco o mucho,y vaya desde aquí mi granito de arena a este homenaje que se le brinda a Iván.Un saludo y mi mas sincero abrazo a toda su familia.

Anónimo dijo...

enhorabuena por este gran homenaje que le dedicas, es muy duro pero a la vez muy bonito, nunca te olvidare iván gracias por esos consejos que en su dia me diste y por esos bailes en pamplona bailando KORTATU en la plaza del castillo por eso y mucho mas mil gracias por haberte conocido.
javi sanse

ivan fuenla dijo...

Señor Lagun, un escalofrio me recorrio el cuerpo cuando naufragando por internet como usted dice y dando un tranquilo paseo por paginas taurinas amigas, entre en la suya como habitualmente y me encontre esta entrada.

Yo esperaba como siempre que usted me enseñara su punto de vista sobre algun encierro que no conozco, que ver en algun otro encierro que si que lo he echo o el poder conocer el punto de vista sobre el festejo taurino de alguno de esos "mayores" de los que tanto se aprende pero......
Pero no, tambien ha conseguido despertar la fibra sensible, con su especial homenaje a nuestro amigo Ivan, solo puedo darle las gracias por este articulo, por que se que mas de tres y cuatro veces le habra tocado tragar saliva delante de la pantalla del ordenador acordandose de el y escribiendo esto desde el corazon.

Poco mas que añadir, que se echa mucho en falta nuestro amigo al que siempre llevaremos en el corazon y del que nos acordaremos con una sonrisa en la cara en esos "encierros" tan particulares despues de cada carrera en cual quier sitio donde nos juntemos sus amigos.

GRACIAS SR. LAGUN, GRACIAS IVAN, un saludo

Anónimo dijo...

Querido amigo ! no me extendere porque no hay palabras para definir este texto , simplemente dire que se le echa de menos y mas cuando junto a maria volvemos a recordarle cada vez q compartimos con ella el almuerzo o simplemente el encierro .

Alla donde este espero que este año no se pierda los encierros de sanse donde todo el mundo estara con el.

Un abrazo Lagun .BESOS SONIA

Teo dijo...

Pues sí, Sr. Lagun. Me ha costado mucho más de lo que me imaginaba asomarme a su blog, desde que sé de la existencia de esta entrada, pero no puedo comenzar esta importante semana, sino recordando a un gran corredor y mejor persona, que fue, ES y será, Iván Moreno.

Si algo tengo que agradecer a esta, difícil de llevar, afición (y pasión) nuestra, es sin duda la cantidad, y sobre todo, la calidad de las gentes que componen esta gran familia, e Iván ha sido siempre y será un claro ejemplo de ésto.

Sobra detallar aquí los momentos que cada uno de nosotros vivimos y disfrutamos junto a Iván, que seguro, son muchos. Lo que si me gustaría es que, ante la imposibilidad de poder rendir homenaje in situ, en "su" primer Encierro de Sanse, este próximo 26 de Agosto, hacerme presente desde aquí y acercarme a tod@s vosotr@s con el fin de conseguir que, allá donde esté (para mí, ya sabéis que lo tendrá "el morenico" en su Palco de Honor), se sienta orgulloso de SU FAMILIA.

Un abrazo para tod@s (también para "Canuto") y un beso muy especial para María y para Celia.


¡¡¡ Ya falta menos ... pa´ SAN FERMÍN !!!

Anónimo dijo...

No conocí a Iván aunque tuve noticia de su accidente y seguí el día a día de su lucha por la vida. Hoy sé algo más de él y, viendo el recuerdo que ha dejado en sus amigos, estoy segura de que fue una gran persona.

Alguien dijo que no desaparecemos con la muerte sino con el olvido. Por tanto, Iván vivirá por muchos años entre vosotros y, de alguna forma, seguirá acompañándoos en las carreras y en esos almuerzos de los que tanto disfrutáis tras los encierros. ¡Debería sentirse orgulloso de la huella que ha dejado en su corta vida!.

Un saludo a todos y, muy especialmente, a su familia,

“La meiga del mes de agosto”

Anónimo dijo...

Apenas puedo escribir,pues tengo los ojos llenos de lagrimas.Gracias por tus palabras y por contarle a la gente como era Iván,para mi,mi compañero del alma,de fatigas y de faenas.
Siempre estará con nosotros en cada una de nuestras carreras.
Un abrazo muy fuerte amigo Lagun,
Juanlu.

NERIM dijo...

Definitivamente no hay palabras que describan lo que ahora mismo siento.
No sé cómo tú has sido capaz de encontrar tantas y tan bonitas para hacer una entrada tan merecida como ésta.
Ojalá todos tuviéramos alguien como tú o como Iván a nuestro lado.
Un abrazo desde el sentimiento.
Miren.

Algane dijo...

Una buenísima persona que se nos fue, siempre sonriendo y con un caracter bonachón acojonante, un tipo que nunca resultó indiferente y que le gustaba correr los toros, nada más, el detalle de la camiseta me parece precioso sin duda. Allí donde está que sonría. Un beso para María y toda su familia

Garrapo dijo...

Emocionantes muchas cosas entorno a esta entrada y el acto que vivimos ayer tras el primer encierro de Sanse.

chirrina dijo...

En el reciente homenaje que se le ha hecho a Ivan en su pueblo, un corredor leyó un poema de Miguel Hernández del que se me quedó grabado un verso:

"Temprano levantó la muerte el vuelo"

Pero ese vuelo no se llevo a nuestro amigo; porque no ha desaparecido; esta presente en muchos de nosotros, que no le olvidamos.

Tengo presentes en mi recuerdo unas palabras que le decía yo, en un encierro, a Ivan yendo codo con codo delante de la manada:
"Aguanta Ivan, aguanta". Esas mismas palabras, que le repetia yo en el hospital...y al final aunque parezca que Ivan no aguanto, si lo hizo y sigue aguantando porque El, desde donde este, nos guía, comparte y se divierte con nosotros.

Doy gracias a Dios por ser un afortunado que pudo conocer A Ivan en lo que mas le gustaba...estar con sus amigos divirtiéndose.

IVAN VA POR TI.

LAGUN dijo...

Compañeros y amigos: gracias por dejar vuestra muestra de recuerdo a Iván.

Marina dijo...

Mi querido Lagun, soy consciente de que hoy puedo leer esta entrada con otros ojos gracias a ti. Ahora entiendo que Iván hacía lo que más le gustaba, lo que le llenaba y le daba alegría. Entiendo también a su mujer, porque tú me has enseñado a entender.
Mi querido Iván, donde quiera que te encuentres, recibe un abrazo y el reconocimiento a tu vida y a todo aquello que hiciste en ella.

Un abrazo y un beso para ambos.