28/9/09

Respeten a nuestros muertos

Autora: Anna Nelubova, “Loky”, de Moscú (Rusia) ... Fuente: “Loca un poco


Muchos corredores tenemos por costumbre reunirnos a almorzar tras correr en un encierro. Yo procuro hacerlo siempre que puedo. Me gusta; es más: creo que el almuerzo forma parte del festejo. Pero hace unos días fui a un encierro y, como no coincidí con ninguno de los miembros habituales de mi cuadrilla, tras la carrera me fui a visitar a un compañero que permanecía ingresado en un hospital a consecuencia de una cogida que había sufrido aquella semana.

Él, hospitalariamente hablando, ya estaba restablecido, le darían el alta en un par de días, y la familia se podía permitir el hecho de no tener que mantener una vigilia continuada en la habitación. Así, quien le acompañaba cuando yo llegué decidió ausentarse a los pocos minutos para realizar una gestión. Coincidió justo con la hora en que al compañero le trajeron la comida (ya se sabe como son los horarios en los hospitales), y se me ocurrió una idea: comprarme un sándwich y un refresco en la máquina expendedora que había en la planta y organizar con él una especie de almuerzo post-encierro en la habitación. No sería a base de codillo y cerveza, que es lo que más le gusta a él, o de un par de huevos fritos con “lo que sea” y vino, como prefiero yo; pero así podríamos hablar de encierros mientras que almorzábamos los dos.


-¡Joder, tío! -me dijo el compañero, mientras “saboreaba” las acelgas sin ningún tipo de aderezo que le habían servido-. ¡Como se pasan en la tele cada vez que muere alguien en un encierro!


En efecto, al margen de tocar el tema de la crisis en los toros y de servir de altavoz mediático a los colectivos antitaurinos, colocando en portada de los diarios de mayor audiencia sus manifestaciones con no más de un centenar de personas (el 0,0002 % de la población), de lo que más se ha hablado en televisión durante este verano en relación con los encierros ha sido de los fallecidos en los festejos taurinos populares. Y no a modo de homenaje, precisamente, o de simple recuerdo, sino utilizando los percances mortales que se han ido sucediendo como argumento para lanzar mensajes en contra de los encierros y los festejos taurinos populares.

La muerte de un corredor, de un mero participante o, incluso, de algún espectador resulta algo excepcional durante el transcurso de un festejo taurino popular; pero todos los años tenemos que lamentar algunas. Y en éste, si no me equivoco, la última noticia que se dio en los medios fue la de ocho fallecidos durante lo que va de la temporada.

Es muy doloroso, pero el Toro, efectivamente, se cobra un peaje de sangre cada año, y ése es (y deseo que se quede ahí) el balance provisional de corredores y aficionados muertos en el 2009 durante la celebración de festejos taurinos populares.

Pero siendo doloroso el fallecimiento de estos aficionados, lo que nos indigna al colectivo de los corredores es que los medios utilicen su muerte para, precisamente, atacar con saña a los encierros.


Alguien me podrá decir que todas las comparaciones son odiosas o que nada tienen que ver los encierros con, por ejemplo, los deportes de montaña o los distintos tipos de actividades que se practican en ella, pero no me resisto a utilizarlos para cotejar números y comparar el trato diferenciado que se da en los medios de comunicación cuando se produce un percance mortal en un caso o en los otros.


Según datos de la Subdelegación del Gobierno en Huesca, así como de la Guardia Civil de Montaña de esa misma provincia, durante el año 2008 murieron 25 personas en el Pirineo aragonés mientras practicaban algún tipo de deporte de montaña o de actividad relacionada con ella.

La información sólo se refiere a la provincia de Huesca, por lo que a ella habría que añadir los datos del resto del país. Dichos datos no he conseguido localizarlos, pero sí que he encontrado un dossier de la Guardia Civil que nos ofrece la siguiente información: en los servicios prestados por el Servicio de Montaña durante el año 2006 se rescataron 97 personas fallecidas.


Y repito: no son comparables la costumbre de correr encierros con actividades tan distintas como las que se practican en la montaña; ya sea la escalada, el senderismo, el parapente o el descenso de barrancos. Ni tampoco es éste un artículo contra ese tipo de actividades, pues soy un amante de la montaña. Pero esos son los datos.


-¿Tú recuerdas que algún telediario haya colocado en portada la noticia del fallecimiento de una persona mientras practicaba descenso de barrancos para postularse a favor de la prohibición de dicha práctica? –le pregunté a mi amigo.
-¡No! –me contestó.
-Y, haciendo una comparación con la trágica jornada del 2 de agosto de 2008 en el K2, en la que se calcula que fallecieron 18 montañeros, ¿qué ocurriría con los encierros si en Pamplona murieran en un solo día 18 corredores? –le volví a preguntar.
-¡Qué nos quedábamos sin encierros! –fue su respuesta.


Pero en ningún medio he escuchado que se pida la prohibición de la práctica del descenso de barrancos ni mucho menos del alpinismo cuando suceden percances mortales. Se acogen con preocupación, con duelo, y utilizando términos que, en la mayoría de los casos, sirven de homenaje a los fallecidos en estos tipos de actividades. ¡Como debe ser, vamos!

Con los nuestros, no. Con los fallecidos en festejos taurinos se ofrece la información y, al mismo tiempo, se abre el debate. Y de qué forma o con qué modos.


¿Cómo podemos olvidar los corredores de encierros las bochornosas jornadas televisivas vividas durante los pasados sanfermines?


Con mucho, y aunque no tuviera tanta repercusión mediática, el suceso que provocó un ataque más despiadado a nuestra tradición fue el de Cabanillas (Navarra), en el que el fallecido contaba con dieciséis años de edad.

A raíz de ese suceso, el portavoz de la Asociación Pro Derechos del Niño, José Luis Calvo, exigió a las administraciones públicas que no permita correr encierros a menores de 18 años y criticó que la protección del menor no se aborde en el ámbito de las tradiciones.


-¿Y yo que no recuerdo a este José Luis Calvo saliendo en los medios de comunicación cuando en el 2006 falleció una niña de doce años tras caerse de un castell de nueve pisos? –le dije al compañero, cuando ya había terminado mi sándwich.
-¡Hombre! Hace tres años de aquello. Puede que sí saliera en la tele pidiendo que se prohíba la participación en los castells a los menores de 18 años.
-Yo creo que va a ser que no.



En ese momento volvió a la habitación el familiar de mi amigo y como no nos pareció oportuno seguir hablando del tema, dadas las circunstancias, terminamos aquel peculiar almuerzo comentando un incidente entre un “jugador” del Betis y otro del Real Madrid. Poco después me marché para casa, deseando a mi compañero y amigo una total recuperación.


La conclusión que saco de este almuerzo es que en los medios de comunicación se utilizan distintas varas de medir dependiendo de las tradiciones, las culturas y las aficiones que sean protagonistas de noticias luctuosas. Y yo, como corredor de encierros que soy y a la vista del tratamiento mediático que se ha ofrecido este verano con los fallecidos en festejos taurinos populares, sólo pido a los medios de comunicación que, al menos, respeten a nuestros muertos.

...

NOTA: La autora de la acuarela con la que he encabezado esta entrada es Anna Nelubova, “Loky”, de Moscú, quien tiene abierto un blog donde nos muestra las obras que la evoca su afición por los toros. ¡Bendita locura, Loky! “LOCA UN POCO”.


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15 comentarios:

LAGUN dijo...

No está relacionado este mensaje con la entrada, pero no me resisto a la tentación.

Sólo quiero decir que me ha encantado conocer a Iván, a Benjamín, a Josevi... y compartir carreras y fiestas con todos vosotros durante este fin de semana.
A María José la mando un besazo y quiero decirla que el detalle que tuvo el viernes fue de esos que hacen grande a una persona.
Y a tí, Isaac, hermano... ¿Qué quieres que te diga? ¡¡¡Gracias, AMIGO!!!

ROBERTO dijo...

Una vez mas unirme a su entrada,ya que usted a contado como son realmente las cosas;porque en este año me ha tocado escuchar comentarios de gente que aun sabiendo que soy corredor nunca se han interesado por este mundo y ahora gracias a los medios se atreven incluso a expresar opiniones que da miedo oir;y como dice usted sobre todo respeto.Un saludo.

Isaac dijo...

Gracias a vosotros por dejarnos disfrutar de vuestra compañia. Espero que no se demore mucho la proxima visita que hagais por estas tierras. Se que guardaras bien ese trocito de mi vida taurina que te di con todo mi corazon y conocimiento de causa, ya que es poca la gente como tu que puede comprender su significado.
¡¡¡Gracias, AMIGO!!!

Cuasca dijo...

El principal problema de los medios de comunicacion, desde mi punto de vista, es que en lugar de comunicar y/o de informar, opinan. Y las opiniones son libres. Y como esta de moda ser antitaurino opinan en contra. Y como es politicamente correcto meterse con las tradiciones de nuestra tierra, se meten. ¿Es obligatorio informarse antes de opniar? No, pero deberia serlo.
¿Respeto? Solo hay una cosa que los medios de comunicacion respetan: las audiencias o el numero de ejemplares vendidos, nada mas.
¿Por que utilizan distintas varas de medir? No lo se. Tampoco lo comprendo. Sera que para ellos somos una panda de cazurros, dementes, analfabetos y borrachos y por eso no merecemos el mismo trato que el que, preparado o no, sufre en sus carnes lo peor de otras actividades de riesgo. Sera, tal vez, que con nosotros jamas ganaran dinero o publicidad a base de patrocinios. Sera que con nosotros nunca podran hacerse la tipica foto de "en nosedonde con fulanitodetal" sin jugarsela de verdad para enseñarsela a los amigotes y parientes. Sera por...
Yo no pido que nos respeten, porque el respeto es algo que no se debe exigir, hay que ganarselo. Lo que pido es que nos traten igual que a los demas, es decir, respetuosamente.

sáhe dijo...

Saludos compañeros.
Agradezco la entrada una semana más y opino que todo parte de la ignorancia y del uso que los medios de comunicación hacen de ella. En plan "teoría de la comspiración" creo que se usan los accidentes de los encierros para argumentar la necesidad de erradicarlos y que esto desemboque en un rechazo a todo lo que esté relacionado con El Toro. Creo que tienen fácil esta manipulación ya que, poniendo el ejemplo del montañismo, la población puede comprender este deporte porque cualquiera que ha subido una cuesta arriba se las puede dar de alpinista de élite y no valora el peligro que supone subir una buena pendiente a 2800 metros de altitud. Sin embargo, es más difícil experimentar con pureza lo de estar cerca de una res brava para entender nuestros sentimientos porque, aunque lo tengan más cercano en su pueblo o en alguno de alrededor, hace falta valor. Así se escudan en tacharnos de locos, despreciándonos desde la ignorancia. Si a esto le sumas el morbo y, como argumenta Cuasca, que muchos pasan del tema publicitario, el ataque está asegurado. Perdón por la parrafada y un resumen: intentar no opinar de lo que no se ha experimentado. Saludos.

Marina dijo...

Hola Lagun. ¿Recuerdas una pequeña diferencia de opinines que tú y yo tuvimos? ¿Recuerdas el paralelismo que un montañero amigo mío me hizo entre los encierros y la montaña? creo que sí, que lo recuerdas, porque lo has plasmado... y yo me alegro de nuevo de haber tenido la suficiente apertura de mente para entenderle... para entenderte... para entenderos.

Un gran abrazo.

LAGUN dijo...

A Roberto:
Efectivamente, amigo, da escalofríos escuchar las atrocidades que algunos seres humanos desean a otros semejantes suyos. Es una actitud más propia de seres inhumanos.

A Isaac:
Ese “trocito” de tu vida taurina lo conservaré con el mismo sentimiento que tú me lo dedicaste y regalaste.

A Cuasca y Sáhe:
Clama al cielo que los medios de comunicación, previamente a informar, estén tan desinformados de la realidad. Y lo que es más triste es que, cuando realmente son conscientes de ciertos hechos, al “informar” jueguen con las palabras y los giros lingüísticos para que trasciendan mensajes contrarios a la realidad.

A Marina:
Al igual que los montañeros, los corredores de encierros sabemos las consecuencias que se pueden derivar de la práctica de nuestra afición. ¡Más que nadie!
Lo que son incomprensibles son las mentiras y banalidades que se escuchan en los medios. ¿Tú crees que por el mero cumplimiento de los 16, 18, 21 ó 46 años se puede decir que una persona ya puede pilotar un coche de Fórmula 1, subir al K2 o meterse en la Cuesta de Santo Domingo? ¡Ayer, no; hoy, sí! ¿Qué locura es ésa?
Y lo que es indignante es que, una vez que ocurre el percance, nuestros familiares no pueden asomarse a la televisión ante la reiterada emisión de las imágenes del mismo. A cualquier hora, en cualquier época del año, en cualquier programa. La noticia dejó de ser noticia, pero aquella imagen se acumula a otras de archivo para emitirlas juntas en cualquier momento en el que se quiera vender morbo o una banalidad como la que te contaba antes.

Un abrazo a todos.

Mª José Navarro dijo...

Gracias Lagun, era lo menos que podia hacer. Siento no haberne despedido.

Besos.

Marina dijo...

Lagun, cielo, respira hondo y no dejes que esto altere tu humor y sobre todo que no consigan malumorarte. Haceis lo que teneis que hacer y eso no lo cambiará ningún noticiero. La gente que quiere lo entiende cuando se lo explicas y la queno, no lo hará nunca. En serio, no merece la pena llevaros un mal rato...aunque tienes mucha, muchísima razón.
Venga, parriba.
Un abrazo

Anónimo dijo...

estoy contigo... y con Cuasca!
no es solo problema de los medios de comunicación, sino que estos medios son los que más caldean el ambiente... En fin, creo que debemos saber vivir con "ello" y tirar para adelante participando y apoyando la Fiesta. Es esta la única forma de hacerse fuerte frente a este ensañamiento que se da todos loso veranos.

por cierto, me gustaría felicitar a Locky por sus acuarelas... son preciosas

un saludo, Lagun.

brj

LAGUN dijo...

¡Hola "Brj"!

Lógicamente, no nos queda más remedio que aprender a vivir con "ello". Pero se hace difícil ver y escuchar como unos nos insultan con tanta impunidad y como otros, los que dirigen los medios, nos machacan desde sus tribunas, y verlos luego en los tendidos o los callejones de las plazas donde torea José Tomás.

Transmitiré tu felicitación a Loky.

Un abrazo.

Teo dijo...

Como rezaba una canción de un desaparecido grupo navarro:

"¡Y cuanta razón le asiste compadre! Ni la miseria que tienen de puertas adentro les basta de "puro zopilotes" que son, que tienen que sacar el pico fuera pa´ hurgar en la herida de los demás. Pero cuénteme, compadre, siga contando ..."

¡Qué decirte una vez más, amigo Lagun! Por desgracia, recordarás perfectamente los días que tan intensamente vivimos hace ahora un año, y todos los hechos acaecidos a lo largo de éste y el tratamiento que se les ha dado en "los medios de desinformación" y ... en fin.

En este último mes, me ha tocado vivir una nueva desagradable experiencia en este sentido, ante la cogida de un compañero en "las encerronas" de Ampuero el pasado 8 de Septiembre. Dado que el joven herido pertenece a una peña que, al parecer en su día, plantaron cara a la manifestación antitaurina, las "perlas" que se pudieron leer en los comentarios de "El Diario Montañés" acerca de la noticia por aquellos que se hacen llamar "defensores de los animales" me daban ganas de vomitar y, sobre todo, de reflexionar hasta qué punto puede llegar a "perder el Norte" alguien que, se supone, pertenece al género HUMANO. Pero, afortunadamente, había otros tantos comentarios o más de ánimo, apoyo y cercanía hacia el herido por parte de mucha gente (y no solo de la familia taurina).

A lo dicho, "seguimos, seguiremos".

Un saludo a tod@s y ...


¡¡¡ Ya falta menos ... pa´ SAN FERMÍN !!!

Josevi dijo...

Soy Josevi, a mi tambien me ha encantado concoceros ese fin de semana en mi pueblo. Cuando querais pasar otro fin de semana, ya sabeis donde esta vuestra casa. Un saludo.

Raúl Lasierra dijo...

Por añadir algunas comparaciones más que, de alguna forma nos hacen darnos cuenta de que lugar ocupamos en esta sistemática sociedad, en la que cualquier aptitud fuera de lo común, es suficiente para considerarte "un bicho raro".

El año pasado fallecieron 92 personas ahogadas durante el trimestre veraniego. Casi una al día. Entre las victimas hay ancianos, jóvenes y niños. A nadie se le pasa por la cabeza prohibir la natación a los menores de edad.

En España muere un ciclista cada cuatro días. Cifra considerable como para clasificar el ciclismo como "deporte de riesgo". Pero está bien visto y eso es suficiente. Cuantas noticias vemos en los medios de comunicación sobre estos accidentes? pequeñas reseñas en algunos casos.

La hípica, deporte que se practica con caballos. Animales que no embisten, pero si te pueden derribar provocando una peligrosa caída.(seguro que todos recordamos el fatal desenlace de la caída de Christopher Reeve "Superman")Pues algunos colegios lo tienen incluido como actividad de ocio o deporte.

Podríamos hablar de con que edad comento a pilotar un cochecito Fernando Alonso, o una moto Alex Criville? O por que la gente no se opone a deportes como Judo o Taekwondo? artes tradicionales en países orientales, importados a lugares occidentales. Que consisten en pegarse unos a otros(pero con arte marcial...)

Las comparaciones son odiosas, pero es que los aficionados al toro siempre salimos perdiendo. Aún teniendo en cuenta que estadísticamente no son tantos los fallecidos en festejos taurinos populares, por numero de participantes.

Y todo esto lo digo sin intención de criticar el resto de las actividades o aficiones. Que a mi me encanta nadar, andar en bici o montar en caballo.

Pero como dice Cuasca, al menos, que nos traten por igual.
Un saludo!!!

LAGUN dijo...

Un abrazo para ti, Raúl.
¡Bienvenido!