10/5/10

Mariano Benlliure

.......... Primer tumbo


Aunque la temática taurina fue fuente de inspiración artística para que creara carteles de importantes corridas de toros, así como pinturas al óleo, acuarelas y pequeños apuntes, Mariano Benlliure es conocido sobre todo por su obra escultórica, que le consagró como un maestro de la escultura taurina y, teniendo en cuenta el conjunto de su obra, uno de los escultores españoles más famosos de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Por ello, a lo largo de su carrera, obtuvo numerosos galardones, recibió incontables menciones honoríficas y logró muchos premios en certámenes nacionales e internacionales.


Mariano Benlliure y Gil (1862-1947) nació en el Grao de Valencia, en el seno de una familia de pintores de reconocido prestigio, lo que propició que entablara contacto con las artes plásticas desde su más tierna infancia y que fuera un artista precoz. Así, con tan sólo seis años ya realizó una pequeña escultura titulada “Frascuelo entrando a matar” que expuso en su Valencia natal, y siendo aún muy joven, con catorce años, se presentó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid con un pequeño grupo modelado en cera que tenía por título “La cogida de un picador”. De esa misma época es “La cogida de Frascuelo”.

Su precocidad artística es, pues, una evidencia; como también lo es su temprano gusto por la plasticidad de la lidia, que llegaría a ser una de las temáticas más recurrentes a lo largo de toda su carrera artística.

Mariano Benlliure fraguó su personal estilo de esculpir partiendo del clasicismo en el que se educó, dotándolo de realismo y naturalismo, con un modelado muy detallista, y utilizando innovaciones de la plástica modernista. Característico de sus obras es la veracidad anatómica de las figuras. Pero, sin duda, el mayor exponente de Mariano Benlliure es la maestría con la que consiguió reflejar el movimiento y la expresión. Por esa razón, y porque se interesó especialmente por los momentos más dramáticos de la lidia, una de las definiciones que la crítica especializada atribuye a la interpretación que lograba en el gesto de sus figuras es la de dramatismo expresivo.

Esas notas características se hacen palpables en dos de las obras que el genial artista valenciano presentó en el año 1900 en la Exposición Universal de París: “La estocada de la tarde” y “Primer tumbo”. Esta última escultura citada fue adquirida por el estado francés para el Museo de Luxemburgo y actualmente se expone en el Museo de Orsay (foto de portada).

Resulta imposible destacar todos los magníficos detalles de esta obra. A la vista quedan. Por ello, sólo llamaré la atención en dos apuntes curiosos. En primer lugar, que la violencia del encuentro se hace patente en las tres figuras de la escultura, y también en el significativo detalle de representar al picador sin castoreño, al haberlo perdido tras la impetuosa embestida del toro contra el caballo. Y, en segundo lugar, que resulta sorprendente en la obra como Benlliure representa al caballo: revolviéndose para intentar morder el morrillo del toro que le está embistiendo.

La evolución del artista en esta secuencia de la lidia le llevará a eliminar de la escena a la figura del picador, como se aprecia en una obra posterior (1914) que lleva por título “Las víctimas de la fiesta”, en la que un toro poderoso, apoyado en sus cuartos traseros, levanta sobre uno de sus pitones el cuerpo crispado de un caballo.

.......... Las víctimas de la fiesta


A modo de paréntesis y como reflexión personal, quiero recordar que Picasso también encontró su mayor fuente de inspiración en la suerte de varas, y que una de sus obras tiene un título parecido: “Las víctimas”. No obstante, hay que apuntar que, si el genial pintor malagueño se decantó por representar a sus caballos con un grado de total sumisión, el ilustre escultor valenciano solía representar a todas sus figuras en actitud combativa.


Posteriormente a la Exposición de París, Mariano Benlliure volvería a inspirarse con asiduidad en el momento de la suerte suprema. Así, tras la faena memorable que el 9 de mayo de 1907 realizó Machaquito en Madrid a un toro de Miura de nombre Barbero, Benlliure modeló una escena versionada de la que presentó en la capital francesa que lleva por título “Una estocada de Machaquito”, también llamada “Sin puntilla”.

.......... Una estocada de Machaquito


El trágico final del sacrificio ritual del toro queda magníficamente interpretado en esta obra, en la que el animal expresa con su agónico gesto todo el dolor que siente tras la fulminante estocada, pero sigue demostrando su bravura al mantenerse en pie hasta ese último momento, para no ceder ante el rival, ante el torero, que Benlliure ha sacado de la escena, aunque dejando evidencia del coraje que el diestro también ha puesto en la suerte suprema con el trozo de la taleguilla que queda colgado en el pitón derecho del toro. Y todo ello ante el entusiasmo del público, reflejado en sombreros y otros presentes que ha arrojado al albero.


Otra obra singular de Mariano Benlliure es la que lleva por título “El coleo”, en la que representa a un toro que lleva clavada en su costado una vara quebrada y que, tras derribar al caballo y al picador, se revuelve pisoteando al varilarguero y a su montura, al tiempo que un torero trata de hacer el quite coleando al astado.

.......... El coleo


Este conjunto escultórico fundido en bronce, que fue presentado en Madrid antes de ser enviado por Benlliure a la Exposición Internacional de Roma de 1911, está emplazado actualmente en el municipio de Güines, La Habana (Cuba); y es, curiosamente, la única escultura taurina que está emplazada en un lugar público de la isla.


El más importante de todos los monumentos taurinos que creó Mariano Benlliure tiene como motivo, triste motivo, la muerte del torero José Gómez Ortega (Joselito), ocurrida el 16 de mayo de 1920 en Talavera de la Reina, tras resultar corneado por el toro Bailaor, de la señora viuda de Ortega.

.......... Mausoleo de Joselito – Foto: González-Alba, en Flickr


Por encargo de la familia, Mariano Benlliure diseñó y creó el monumental “Mausoleo de Joselito”, el más grande los toreros clásicos, y cuya muerte, prematura e inesperada, provocó una gran conmoción en toda España. Por ello, sin duda, Benlliure concibió la obra representando al pueblo, el sevillano y el de toda España, con gentes de todo sexo, edad y condición, portando el féretro del torero a hombros, como tantas tardes le sacaron de las plazas de toros, pero esta vez camino del cielo.

Fundido el conjunto en bronce, la representación del cortejo fúnebre está interpretada con un realismo excepcional. El dramatismo, en este caso, viene caracterizado en el pesar de ese pueblo, y se acentúa por el contraste que ofrece el mármol blanco con el que Benlliure cinceló el cuerpo yacente del torero.

En 1926 quedó definitivamente instalado en Sevilla, en el cementerio de San Fernando.


Muchas otras obras de temática taurina surgieron del cincel de Mariano Benlliure. Entre ellas, no podemos dejar de reseñar en este bitácora la escultura que lleva por título: “El encierro”, también conocida como “Camino del encierro” o “Transporte de una corrida”.

.......... El encierro


Fue modelada en 1920 y reproduce el traslado a campo abierto de una torada, precedida por un cabestro y conducida por un mayoral sobre su montura. Al margen del minucioso realismo del conjunto, destaca la maestría con la que Mariano Benlliure consiguió interpretar el dinamismo de la escena.

Como en otros casos, Benlliure realizó versiones de esta obra, incluyendo a un segundo jinete que va cerrando la torada.


Mariano Benlliure fue autor de una innumerable producción de obra civil, con estatuas ubicadas en plazas públicas de muchas ciudades de España, Europa, Estados Unidos y de distintos estados iberoamericanos. Por otro lado, en los últimos años de su vida también incorporó la imaginería religiosa a su repertorio temático. Pero hay que volver a subrayar que no es menos numerosa, importante y variada su obra taurina. Y en este ámbito, aunque sus esculturas más renombradas están inspiradas en los momentos más intensos de la lidia, Mariano Benlliure tiene representaciones de todos los instantes y suertes de una corrida de toros. A modo de ejemplo, y para finalizar, en 1944 presentó una exposición en Madrid con una selección de sus mejores obras: “El encierro”, “Alguacilillos”, “Paseíllo”, “Toro de salida”, “Toro arrancándose”, “Primera vara”, “Las víctimas de la fiesta”, “Primer par de banderillas”, “Brindis”, “La estocada de la tarde”, “El arrastre”... y, así, hasta un total de dieciocho bronces de don Mariano Benlliure: todo un genio.

Lagun


NOTA: De las distintas fotografías publicadas con obras de Mariano Benlliure, sólo he encontrado constancia del autor de la correspondiente al “Mausoleo de Joselito”. Por ello no he citado al resto. Pero, tanto al citado como a todos aquellos que posean derechos de autor sobre dichas fotografías, ruego que se me permita mantenerlas en esta entrada, que sólo tiene ánimo divulgativo y en ningún caso interés lucrativo.
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5 comentarios:

xabier dijo...

ka pasa lagun? mu guapas las eskulturas de benlliure. la verdad es ke era un genio como dices.
y ke me alegro un monton de ke no te hakearan el blog. ay ke joderse kon la peña. saludos

Marina dijo...

No conocía a este escultor, pero ahora sí. me ha gustado especialmente la escultura del mausoleo a Joselito.

Como siempre, un placer y disculpa mis retrasos, pero anda más liada que...bueno, como todos supongo.

Un abrazo.

SILVIA dijo...

¡Ay, ay, que se me fue la olla! creía heberte comentado. ¡Si es que soy un casito perdío hijo!
Como Marina, no conocía a este escultor, pero me gusta, sí señor. gracias por descubrírnoslo. besazos...tardíos pero grandotes!!

Garrapo dijo...

Sr. Lagun, quisiera dejar dos comentarios aqui de corte muy diferente.
El primero es relativo a Mariano Benlliure, para mi, el mejor escultor taurino, o mejor dicho, el escultor que mejor ha tratado la temática taurina. Si alguien ve su escultura "Estocada de Machaquito", palpa los ultimos momentos de la agonia de un dios. Es imposible permanecer ajeno a todo lo que transmite esa escultura; por no hablar de alguna de las otras que aparecen en su texto. El monumento funerario a Joselito es otra obra grandiosa.

El segundo: No entiendo porque las entradas de su blog que reflejan otros aspectos de la cultura, para mi la tauromaquia es cultura, como las letras o las artes plasticas, caen en saco roto y son eludidas por muchos de los internautas que habitualmente visitan y comentan su blog, de hecho me produce cierta pena que reciba mas comentarios la entrada relativa a la cogida de un, afortunadamente parece que camino de la recuperacion, corredor en Ciudad Rodrigo y lo que aconteció en la boveda que, por ejemplo, la entrada de Benlliure, que no olvidemos, es una parte tan importante de la tauromaquia como podrian ser los grabados de Goya.

Un saludo a todos.

LAGUN dijo...

Para XABIER:
Es una sorpresa superagradable que hayas dejado un comentario en esta entrada dedicada a Mariano Benlliure. ¡De verdad! Recibe un abrazo.

Para MARINA y SILVIA:
Dado que vuestros respectivos comentarios son de corte muy parecido, que me alegro que hayáis descubierto a Mariano Benlliure. De su obra taurina, aquí tenéis una vuestra muestra; respecto a su obra civil y religiosa, podéis encontrar en la red muchas de sus esculturas y monumentos.
Ha sido un placer daros a conocer a este artista (taurino, entre otras temáticas).
Besos para las dos.

Para GARRAPO:
Respecto a la segunda parte de tu comentario, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Lo que ocurrió con los comentarios de aquella entrada que dices fue una pena; y eso que no me cansé de advertir lo que estaba pasando: que las televisiones se iban de rositas. En cambio, con esta entrada presentando al mejor escultor taurino de todos los tiempos ha costado Dios y ayuda que aparezcan unos pocos mensajes.
Esta es una lucha que emprendí hace dos años, cuando abrí el blog, y parece que poco estoy consiguiendo, pero ahí seguiré mientras tenga ánimos.

Para terminar, decirte que, en cuanto a expresividad, a mí la "Estocada de Machaquito" también es la que más me gusta. Y en general, al margen del Mausoleo de Joselito, que es una maravilla, la que más me gusta es "Primer tumbo": lo tiene todo esa escultura.
Un abrazo y, de verdad, muchas gracias.