17/2/11

Marc Márquez: felicidades y enhorabuena. Ya puedes correr en Pamplona.


El 17 de febrero de 1993 nació Marc Márquez, actual campeón del mundo de motociclismo en la categoría de 125 c.c.

La gran afición motera de su padre debió quedar sellada en los genes de Marc, porque a los cuatro años pidió una moto a los Reyes Magos y, como “estos” se la trajeron y le facilitaron un aprendizaje casero, a los cinco ya se inscribió en la copa Enduro per Nens, en la categoría iniciación.

Vaya por delante que me alegro infinitamente de esa posibilidad que tuvo de niño Marc Márquez. Ahora bien: ¡Qué envidia!

Los habituales de la bitácora ya se imaginan la razón de esa (sana) envidia. Mientras esta sociedad en la que vivimos prohíbe la participación de menores de dieciséis años en todo tipo de festejos taurinos populares, desautorizando la celebración de encierros txikis con becerrillas para que se inicien los niños antes de cumplir esa edad, y siempre bajo la argumentación de prevenirles de los riesgos físicos que pudieran acarrearles; en otras aficiones que también conllevan riesgos físicos, pero son gloriosas y muy rentables, no solo permite nuestra sociedad la celebración de campeonatos infantiles, sino que además los fomenta y patrocina.

Así, mientras nuestros niños se deben conformar con participar en simulados encierros con carretones hasta cumplir los dieciséis años, Marc Márquez ya pudo correr con cinco en aquel auténtico campeonato infantil de enduro; a los seis pudo disputar los campeonatos de Cataluña en enduro y motocross; a los siete se le permitió participar en el campeonato de Cataluña de motocross iniciación, logrando el subcampeonato; y a los ocho pudo competir en ese mismo campeonato y, dado su talento, lograr el primer puesto.

Cuando nuestros chicos aún ven muy lejos el momento en que se les permita iniciarse en su afición, Marc Márquez pudo incorporarse a la edad de nueve años a los campeonatos de velocidad en asfalto, y quedó tercero en el de Cataluña; a los diez pudo correr el Campeonato de Cataluña de 49 c.c., y lo ganó; a los once, y ya dentro de la categoría de 125 c.c., pudo inscribirse en el Campeonato de Cataluña de Velocidad, en el que logró el subcampeonato tras otro de nuestros grandes: Pol Espargaró; y a los doce y trece años, además de poder participar, conquistó los títulos de Campeón de Cataluña de Velocidad en 125 c.c.

Al tiempo que a nuestros chavales ya les hierve la sangre por entrar en un recorrido para correr su primer encierro, pero deben reprimir ese deseo porque aún les prohíben cruzar la talanquera; Marc Márquez se pudo inscribir con catorce años en el Campeonato de España de Velocidad y, como es menudo y no alcanzaba el peso mínimo exigido, se le permitió participar llevando una carga adicional de veinte kilos.

¿Qué creen que pasa cuando entra en el recorrido de un encierro un corredor, no de catorce, sino de dieciséis años ya, pero bajito y delgado?

A modo de anécdota, se cuenta de un compañero que en su día tomó la decisión de llevar pinzada a la camiseta una fotocopia de su D.N.I. porque, aun siendo mayor de edad, tiene una constitución menuda y todos los agentes de la autoridad con los que se cruzaba le pedían reiteradamente la documentación.

Finalmente, gracias a su talento y toda la experiencia que pudo acumular en las diez temporadas anteriores, Marc Márquez a los quince años pudo comenzar a participar en el..., sí señores, ...en el Campeonato del Mundo de Velocidad. A esa edad nuestros jóvenes se comen las uñas de desesperación porque aún no se les permite correr su primer encierro.

Y, como colofón a esta comparativa, hay que dejar reseñado que, en su tercera participación y con tan solo 17 años, Marc Márquez logró el año pasado el Campeonato Mundial de Motociclismo en la categoría de 125 c.c.

Todo mozo de esa edad ya puede correr en la mayoría de encierros de España. Pero no en todos; pues hay localidades “más papistas que el Papa” que elevan la prohibición de participar hasta los dieciocho años. Así, mientras Marc Márquez puede presumir con todo mérito de haber ganado un título de Campeón del Mundo a los diecisiete años, tras trece de andadura competitiva, un español de su misma edad no habrá podido correr aún, por ejemplo, en ese “Assen” de los encierros que es Pamplona.

Como decía anteriormente, nuestra sociedad y sus farisaicos gobernantes elevan a fundamento legal la excusa de velar por la seguridad física de los niños para prohibir la celebración de encierros txikis con becerrillas. En cambio, las caídas que sufren los pequeños aspirantes a campeones de las dos ruedas son tomadas como “gajes del oficio”.

En el caso que nos ocupa, Marc Márquez sufrió numerosas caídas en la temporada del Campeonato de España de Velocidad que corrió con catorce años; por culpa, posiblemente, del lastre que debía llevar adicionado. Por ejemplo: la del Circuito de Albacete en los entrenamientos, que le impediría tomar la salida en la prueba al sufrir un episodio de visión doble. Ya de cara a su primer Mundial, y recién cumplidos los quince años, sufrió en Jerez otra caída durante un test que precisó su paso por el quirófano al fracturarse el cúbito y radio del antebrazo derecho. Y ese mismo año, como último ejemplo significativo, en el Gran Premio de Malasia sufrió un espectacular accidente en el que se fracturó el cartílago de crecimiento de la tibia derecha y el hueso calcáneo del tobillo de la misma pierna.

Por supuesto, resulta odiosa cualquier comparación entre los tratamientos informativos recibidos por Marc Márquez tras estos accidentes y los que puede recibe cualquier joven que resulta herido durante el transcurso de un encierro a la edad de dieciséis años; y, por tanto, con la edad reglamentaria para poder participar en un festejo taurino popular.

Y repito: esto no es un ataque contra la política de promoción de chavales en el motociclismo, porque creo que ese es el camino a seguir en otros ámbitos; ni es un ataque contra el motociclismo en sí ni contra Marc Máquez en particular, pues me encantan las carreras de motos y admiro a nuestro actual Campeón del Mundo de 125 c.c.

Por cierto, Marc: Puede que no te gusten los festejos taurinos, ni los populares ni los profesionales; puede que, incluso, seas partidario de su prohibición. ¡No lo sé! No obstante, imagina por un momento que tus genes hubiesen venido marcados con la pasión por los encierros en vez de por las motos. En ese hipotético caso, debes saber que a los cinco años no habrías podido participar en un encierro txiki. Por mucho que se lo hubieses pedido a tus padres o a los Reyes Magos. Ni a los cinco ni a los seis ni a los siete… Hasta que no hubieras cumplido los dieciséis años te habrían prohibido disfrutar de tu pasión. Y hasta los dieciocho, incluso, en localidades como Pamplona, que es el sueño de todos nosotros desde que somos unos niños. Hoy ya sí. Hoy, Marc, cumples dieciocho años. Felicidades. Y enhorabuena. Ya puedes correr en Pamplona. Nuestra sociedad y nuestros gobernantes, que tanto velan por tu seguridad, ya te lo permiten a partir de hoy.
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Lagun
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NOTA: La foto es de Luis Ángel Alonso, para “Marca”.
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10 comentarios:

Miguel dijo...

Jejejejejejeje. Me ha encantado lo de “Nuestra sociedad y nuestros gobernantes, que tanto velan por tu seguridad,…” La verdad es que cuando leo una de estas entradas me acuerdo siempre del perro del hortelano.

P.D. Un saludo para todos.

NERIM dijo...

Pues que corra y que luego se pase por aquí a contarnos qué tal le ha ido!!

Bueno, eso, o no los cuentas tú...

Enhorabuena y un beso para ambos dos.

SILVIA dijo...

Pues tienes más razón que un santo ¡si señor!
El peligro es el peligro, tenga motor o cuernos.
Así que, Enhorabuena al chaval y que disfrute, que está en la edad.
Abrazotes!!!

LAGUN dijo...

Para MIGUEL: el perro del hortelano era ese que “ni fuma ni deja fumar”, ¿no?
¡Uy, perdón! Que esa es la Pajín.

NERIM: si se pasara por Pamplona, seguro que nos enteraríamos.

SILVIA: pero, que conste, por existir ciertos peligros no hay que prohibir las actividades; que quedándote en casita también puedes sufrir accidentes.

Abrazos y besos que os reparto.

Jam^2 dijo...

Quien iba a pensar que en un blog de toros se hablaran de las motos. Muy buena entrada Lagun.
Recordad que Jorge Lorenzo es campeón del mundo de motos y sin carné de moto. Así son las cosas.

Trasto dijo...

Muy buena la entrada. Sigo tu blog, está fenomenal, con noticias y artículos muy interesantes, pero este es de lo mejor. Que nuestra sociedad y nuestros gobernantes lo vayan pensando, pero para bien, no sea que se les ocurra prohibir mas cosas.

LAGUN dijo...

JAM^2: Pues sí, compañero, así son las cosas.

TRASTO: Cuando me planteo este tipo de artículos, lo que más me preocupa es lo que señalas en la parte final de tu mensaje, que en las comparaciones, más que beneficiar a nuestra afición, se pueda perjudicar a la comparada. Pero eso ya no está en mis manos, lo expresado es la actualidad y realidad.
Bienvenido y gracias por tu comentario.

Un abrazo para ambos, y perdonad el retraso en saludaros. El trabajo tiene prioridad.

Marina dijo...

Juro haber comentado este texto, lo juro por el Niñito jesús. Jo

Besos

LAGUN dijo...

MARINA:
Tienes toda la razón. Te lo intento aclarar con un correo personal.
Besos también para ti.

Javier dijo...

A huevo.... en fin, una lastima....
http://www.elmundo.es/america/2011/03/07/estados_unidos/1299529189.html

Y a la gente "le mola"...!!!!

Jarrito