2/11/09

Viaje a los toros del Sol



Alfonso Navalón Grande nació el día 5 de Abril de 1933 en Huelva, pero al año siguiente toda la familia se trasladó a su localidad de origen: Fuentes de Oñoro, un pueblo al oeste de la provincia de Salamanca fronterizo con Portugal. Estudió Derecho en la Real Universidad de El Escorial y en la de Salamanca, pero la carrera que ejerció, su verdadera carrera, fue la de crítico taurino.

En 1964 comenzó su andadura profesional en el semanario El Ruedo, de donde pasó al diario Informaciones y, de ahí, a Pueblo y Diario 16. Tras una salida escandalosa de dicho periódico, reaparecería años después en El Adelanto de Salamanca y posteriormente fichó por el Tribuna. Al final de su carrera, a través del fenómeno “internet”, Navalón acabaría publicando sus artículos para todos los rincones del mundo.

Desde sus inicios en la profesión se apreció que la brillantez de su prosa y su conocimiento del toreo otorgaban la necesaria base de calidad a sus crónicas para que, luego, pudieran relumbrar con sus agudos contenidos, plagados de denuncias de todos los males de la fiesta. Su firma se hizo muy popular entre los aficionados ya en El Ruedo; luego, en el diario Informaciones tomó prestigio; y, finalmente, en Pueblo alcanzó el estrellato como crítico taurino.

Polémico como ningún otro, sus críticas era tan duras y tan mordaces que se granjeó enfrentamientos con, prácticamente, todos los ámbitos de poder del mundo del toreo. En el otro lado, en el de los aficionados, logró sumar muchos partidarios (“los hijos de Navalón” se les llamaba, según cuenta mi amigo Adolfo Castillo). Tal era la devoción que sentían por Navalón sus seguidores que al término de una corrida de la Feria de San Isidro le llegaron a sacar a hombros de Las Ventas.

Además de publicar sus crónicas, Alfonso Navalón ofreció charlas y conferencias por todos los círculos taurinos de España, generando tanta polémica en ellas como en sus críticas periodísticas.

Y la guinda: en el año 1971 vio la luz un libro de Alfonso Navalón, una gran obra, singular y emotiva: “Viaje a los toros del Sol”.

Hasta esa fecha, Alfonso Navalón había estado publicando semanalmente unos preciosos artículos en torno a la figura del toro y sus criadores, los ganaderos, muchos de ellos ya desaparecidos. “Viaje a los toros del Sol” es el resultado de una estructurada recopilación de dichos artículos.

La calidad de la pluma de Navalón es tan palpable en este libro que, hay que subrayarlo, fue declarado texto oficial del idioma castellano en la Universidad de París.

El autor nos pasea en un primer capítulo por al campo charro (“Los toros del invierno”) y en un segundo por el andaluz (“Los toros del Sol”), nos recrea ambos y en ellos nos presenta a ganaderos de toros de lidia que, enamorados de su profesión, o de su afición, mejor dicho, se sinceran con el autor y le (nos) cuentan sus vivencias, vicisitudes, ideas, trucos y anécdotas en torno a la cría de un animal mítico y maravilloso: el Toro.

“Viaje a los toros del Sol” es un libro cautivador, romántico, nostálgico... Un libro en el que emana la honradez de unos ganaderos que, por entonces, renunciaban a la obtención de las fáciles ganancias que les podía ofrecer su patrimonio y, en cambio, a base de mucho trabajo, muy duro, mal pagado y peor considerado, se afanaban por criar el toro con el que soñaban, su toro, sus toros.

Agotado en su momento y reeditado en el 2005 por Alianza Editorial, dice el propio autor: “Viaje a los toros del Sol reaparece a pesar de mi indolencia en uno de los momentos más tristes de la historia del toreo. Cuando este mundo fascinante de emociones y ensueños se ha convertido en un burdo negocio donde todos quieren vivir a costa de humillar al toro. Ya no es el Rey de la Fiesta. Es sólo una pobre víctima del egoísmo de los taurinos, que le quitaron la casta, la fuerza y encima le asesinan en el peto, y luego unos presuntos toreros se hacen millonarios, practicando la trampa y no la arriesgada técnica del buen toreo”.

Estamos ante un libro de culto para los aficionados de hace unas décadas, una obra de lectura obligada para todo aquél que diga ser aficionado, un manual de inicio para todo el que se sienta atraído por el deseo de introducirse en el apasionante mundo del toro. Sólo en el campo se aprende a conocer y amar al toro, y este libro te sitúa en el mismo campo, donde se cría el toro bravo.

Al margen de sus crónicas, “Viaje a los toros del Sol” es el gran legado de Alfonso Navalón, que falleció en Salamanca el 27 de agosto de 2005.

Título: Viaje a los toros del Sol
Autor: Alfonso Navalón
Edita: Alianza Editorial
Precio: 17,10 € (aprox.)

(...)

14 comentarios:

SILVIA dijo...

no te diré que me voy a comprar el libro, no sería sincero por mi parte, ya sabes de que pié cojeo...
Aunque me ha parecido realmente interesante la vida y obra de este Señor.
Pero sí te diré que me gusta como escribes, y lo bien que documentas cada una de tus palabras. En un mundo donde el hablar por hablar está de moda, se agradece la buena información contrastada.
Pues sí, me gusta leerte, que caray!!!
Mil besitos!!

Teo dijo...

Aunque no es precisamente "Santo de mi devoción" el sr. Navalón (más bien, al contrario), he de decir que tuve la oportunidad de leer este libro hace algún tiempo y me pareció muy interesante. Pero, como todo en la vida, "para gustos, los colores".

Un saludo a tod@s.

Nos vemos en breve, camino a "Le France", con "parada y fonda" en la capital del Viejo Reino.

¡¡¡ Ya falta menos ... pa´ SAN FERMÍN !!!

LAGUN dijo...

Tú lo has dicho, Teo: independientemente de la opinión que se tenga sobre Navalón como crítico taurino, hay que convenir que "Viaje a los toros del Sol" es un libro muy interesante. ¡Nos vemos el viernes, compañero!

Silvia: ¿te gusta leer, no? Pues...

SILVIA dijo...

¿Sabes Lagun? Ya me has picado, y tienes razón. Siempre he dicho que para hablar, hay que conocer. Prometo leerlo, es un reto.
Es más, cuando lo acabe, te mandaré un resumen para que veas que lo hice.
Mil besitos guapetón!!!

Robe dijo...

Alfonso Navalón es el crítico taurino más grande que ha habido y habrá, es cierto que a veces le perdian un poco las formas pero... ¡QUE GRANDE ERA!.
Su libro es my bueno, desde pequeño le leía en El Adelanto y posteriormente en Tribuna de Salamanca, además solía acudir a sus coloquios, todo un acontecimiento. Me encantaban sus artículos de todas las temáticas y en especial las historias de sus vivencias, que grande!!!.
Muchos de sus artículos se pueden leer en www.alfonsonavalon.com
Un saludo

Anónimo dijo...

un grande este alfonso navalon. aunque a veces le fallaran las formas era un autentico crack y entendia de toros como nadie

tiene una pagina web con bastantes cronicas y articulos suyos que es:
www.alfonsonavalon.com

raul (salamanca)

Marina dijo...

Los toros del invierno... buena expresión y te aseguro que sé por qué la dice.

Te cuento que el sábado próximo me han invitado a unas jornadas sobre la cirugía y el toro y algunos temas más que ya te contaré... tendré que hacer encaje de bolillos porque tengo otros compromisos, pero lo intentaré. Como mínimo el tema me parece curioso.
Un abrazo.

LAGUN dijo...

SILVIA: ¡No te lo tomes como un reto, mujer!
Besos también para ti.

ROBE y RAÚL: Como vuestros respectivos comentarios son muy similares, permitidme que me dirija a los dos. Es curioso como en los pocos comentarios que se han dejado en esta entrada aparece reflejada la misma variedad de opiniones sobre Navalón que ya existían cuando escribía en los periódicos. Gracias a ambos por entrar por aquí y haber dejado vuestras impresiones.
Un abrazo.

MARINA: Tengo en mente desde hace tiempo publicar una entrada sobre un tema relacionado con la cirugía taurina. Más o menos. Lo que no sé, porque no lo he intentado aún, es si esa entrada se haría tal y como a mi me gustaría que fuese. No puedo decir más.
Deseo que tu recuperación sea ya total. Un beso.

Anónimo dijo...

Aunque a veces en sus críticas rozaba la intolerancia y la falta de respeto, creo que ha hecho mucho por la fiesta. Creo que su excesivo amor por el toro le hacía rebelarse contra otras cosas que hacian que la fiesta perdiera pureza.
Pero precisamente eso es lo que ha hecho de Navalón un escritor que es capaz de transmitir lo que transmite en este libro. Es el libro perfecto para leerlo cuando la temporada ha terminado y se queda uno con el toro metido en la cabeza. Porque es un libro que no habla de toreo, sino de TOROS. Sus personajes son ganaderos y toros. Imprescindible.

Amigo Lagun, siga por este camino que tiene algun gran critico-escritor por explotar...

Juan Nuñez "Sentimientos"

Angus dijo...

Me ha encantado. Un post superinteresante... sugerente.

Miguel dijo...

Lagun a ver que vas a contar de Saint Sever que te estoy vigilando
ojiiiiito

LAGUN dijo...

Para ANGUS:

Tras darme una vuelta por tus blogs, me desconcierta tu comentario.

No sé si es realmente un comentario al libro "Viaje a los toros del sol", o si te refieres a alguna otra entrada.

En todo caso: Gracias, y... bienvenido.

Para MIGUEL: la entrada de Saint Sever ya está colgada. Espero que disfrutaras del fin de semana en tierras galas y que te guste mi comentario sobre él.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Yo asistí a muchos tentaderos en su ganaderia,ví a muchas figuras del toreo y solo puedo decir que aquello era una autentica universidad del toreo,se aprendia solo viendo y escuchando.Que momentos tan inolvidables guardados en mi memoria para siempre,que pena no haber tenido las hoy tan corrientes cámaras digitales tendria uno de los documentos gráficos mas interesantes sobre el mundillo.-
Solo decir que creo en Dios y en Alfonso Navalón.-

LAGUN dijo...

Para ANÓNIMO:

Aunque no te identificas de ninguna manera, he publicado tu comentario porque, al fin y al cabo, ni es antitaurino ni insultas ni faltas al respeto a nadie; pero te agradecería que si dejas más comentarios en otras entradas te identifiques de alguna manera.

Por lo demás, respecto al contenido de tus palabras, sólo puedo decir que te envidio por haber podido asistir a esos tentaderos.

Un abrazo.