21/7/09

La repugnante comercialización de un rito


La mayoría de los corredores de encierros suelen ir a los sanfermines, por lo que estas fiestas son propicias para la reunión con compañeros allegados, el encuentro con algunos que apenas ves durante el resto del año y, como no, la presentación de otros que no conocías anteriormente. Y, aparte de la “horita” anterior a cada encierro en Santo Domingo y el rato previo al encierrillo, si hay un momento especial para esas reuniones entre compañeros ese es el del almuerzo, pues facilita la charla amistosa y los comentarios.

Al principio hablamos sobre todo de la masificación y de la gran cantidad de “guiris” que en su primer y a veces único día de estancia en Pamplona deciden participar en el encierro desconociendo lo que es un toro, ignorando lo que es un encierro y sin tener ni idea de lo que es correr delante de una manada de seis toros bravos arropados de otros tantos cabestros.

¡Resulta incomprensible el atrevimiento de esta gente! Cualquier corredor de nuestro país que pisa esas calles lleva años forjándose en otros encierros; y, por otro lado, los españoles que no son corredores, como saben el peligro que tiene un toro, ni se atreven a permanecer en el recorrido. En cambio, estos insensatos se plantan un día en Pamplona y... ¡Hala! ¡Al encierro! ¡A courer los chouros espanioles! Y, si ya es malo que arriesguen sus propias vidas de esa manera, lo peor es que su forma de actuar en la calle supone un peligro para la integridad de los corredores que sí van a intentar lograr una carrera.

Tuve la fortuna de ser invitado por el presidente de una conocida sociedad gastronómica pamplonesa a un almuerzo muy especial que tenían en la sede, puesto que iban a asistir los Txistularis del Ayuntamiento y en la sobremesa interpretarían varios temas de su repertorio; como así hicieron, efectivamente. Pues bien, en ese almuerzo compartí mesa con Charles... pongamos Brown, por ejemplo, Charlie Brown, que es como él dice que suele hacer las reservas en los restaurantes españoles para que no se líen con su apellido. Un simpático y culto norteamericano cuya profesión está relacionada con el turismo y que acumula más de treinta sanfermines en su haber. Dada su nacionalidad y su cercanía al mundo del turismo, le pregunté por esa actitud en el encierro de los extranjeros que llegan por primera vez a Pamplona. Charlie me dijo que es por pura ignorancia e inconsciencia, y que nada se les advierte ni se les informa respecto al encierro en sus países de origen por parte de organismos oficiales, diplomáticos o en las mismas agencias de viaje.

Vender, vender y vender; esa es la consigna. Dinero.


A partir del trágico encierro del día 10, al margen de comentar en el txoko de unos amigos el infortunio del compañero fallecido, el tema central de conversación en los almuerzos a los que yo asistí en fue el morboso tratamiento de la noticia de ese día en los medios de comunicación; que, para remate, tuvieron una nueva oportunidad de explayarse el día 12.

Se puede decir que en este año 2009 se les ha visto el plumero a las cadenas de televisión. Han tenido la ocasión de retransmitir encierros en los que la sangre ha sido la triste protagonista y a fe que se han cebado con ella. Pero no sólo las dos que retransmitían el encierro en directo, todas han tirado del carrusel de imágenes impactantes, incluso en programas no relacionados con el encierro. Todo el día y en todo tipo de programas. Hasta en “La Noria”, que manda güevos.

A este respecto me soltó lo siguiente “er Juaqui”, el de Grazalema, mientras devoraba un plato de magras con tomate no sé qué día:

¡Me tienen contento loh de la tele! Cuando he llamao a mi Chon ma disho que m´an zacao un plano de la cara a toa pantalla, con una carita que parecía Jezucrihto orando en er Monte de loh Olivoh. No cé, cería cuando le ehtaba rezando a la Vihen der Carmen. Y digo yo: ¿pa qué me tienen que enshufá en la tele en ece momento tan íntimo pa mí? Y también digo yo: ¿por qué no le ponen a loh toroh una microcámara en la punta der pitón pa vé cómo ce mete pa´entro? Porque no cé ande vamoh a llegá con tanta farta de rehpeto. Y aquí no ce zarva ni la 1 ni la Cuatro ni la madre que loh parió a toh. Y eh que me enciendo con tanta mizeria humana... ¡¡¡Joé!!!

Pero no sólo han sido las televisiones las que han recurrido al morbo para tratar de incrementar sus ingresos. El Diario de Navarra no consiguió publicar en su portada del día 11 la foto de la trágica cogida del día anterior; la foto de los sanfermines 2009. Se la “arrebató” la competencia. Pero el día 13, tras las dos dramáticas cornadas del día anterior, se tomó cumplida “venganza” y nos obsequió con “dos tazas”: en portada una foto desgarradora de la cogida en el túnel de acceso al callejón y en contraportada otra más espeluznante de la cornada en Mercaderes. Y ambas a toda página... ¡para que se vieran bien!

¿Y qué decir de Mikel Urmeneta? Este chico, que va de superguay y que, tras monopolizar prácticamente el mercado de camisetas, va en busca de polarizar en su página de internet otros mercados que se generan en los sanfermines, ha tenido la ocurrencia de colgar en su web hasta “53 fotos 53” de la cogida del día 12 en la bajada al callejón. ¡Vaya vaya con el simpático muchachote! Lo mismo te vende una camiseta del encierro que otra en apoyo del P.E.T.A., y si, por un lado, se muestra muy sensible con todo tipo de iniciativas sanfermineras, especialmente con las alternativas, por otro no duda en tirar del carrete de seis fotógrafos para batir el record de fotos colgadas de una dramática cogida.

Es cierto que el encierro se desarrolla en una vía pública, que los corredores estamos en ella y que, por tanto, nos exponemos a que se publiquen ese tipo de imágenes. Pero... ¿Hasta dónde van a llegar los medios de comunicación? ¿Dónde está el límite? ¿Hay un límite realmente?

Yo les diría a los medios de comunicación que sí hay un límite; aunque hace muchos años que lo traspasaron ya. ¿Dónde? En la DIGNIDAD. El límite estaría en cómo tratarían esas imágenes los directores de cada uno de los medios de comunicación si el cogido, si el sangrante corneado, si el fallecido fuera su propio hijo o un ser muy querido (¡que Dios no lo quiera!). Tal y como tratarían en ese caso la noticia y las imágenes es como las deberían de tratar siempre, y estoy seguro que no sería como se ha hecho en este año. Pero, claro, mientras no se vean en ese trance:

Vender, vender y vender; esa es la consigna. Dinero.


Aquí todo el mundo va a sacar su tajada del encierro. La penúltima idea la tuvieron la empresa navarra Proevent y la vizcaína Virtualware que, bajo el asesoramiento de la gente que hay tras una web sanferminencierrera, han creado lo que ellos denominan el encierro virtual.

Dice la cara pública de todo ese proyecto que lo que pretenden es “recrear fielmente” el encierro de Pamplona para que todo aquél que nunca haya corrido en la vieja Iruña puede experimentar lo que viven los mozos al correr delante de los toros y, ya de paso, aprender. Dicho así, con el apoyo del Gobierno Foral y presentándolo en Fitur, suena muy bien. Pero...

¿Cuántos corredores “participan” en ese encierro virtual: los 4.000 que se calculan en el “real” durante el fin de semana o los 2.000 de los días laborables? Ni lo uno ni lo otro, figuras de corredores sólo hay 150.

¡Nos ha jodido! A un encierro real con 150 corredores me apunto yo.

¿Entre los corredores se recrea todo ese tipo de encontronazos tan propios de la carrera pamplonesa? ¡No! Las carreras son limpias.

¿Y dan cornadas los toros de ese encierro virtual? ¡Sí..., pero virtuales, claro! Cogidas que se solucionan sin pasar por el hospital, sin operaciones quirúrgicas ni puntos de sutura; cogidas con las que echar unas risas y, tras darle al Play, volver a empezar.

¡Maravilloso! Igualito, igualito que el encierro real.

Sin detalles tan propios del “real” como esos, este encierro virtual no puede servir para que pasen por él en sus países de origen los “guiris” que vayan a venir a Pamplona por primera vez con la intención de correr el encierro, porque si no aprenden ni lo más básico, como es que un toro puede matar, no pasa de ser un videojuego más que sólo sirve para:

Vender, vender y vender; esa es la consigna. Dinero.


En fin: un auténtico mercado. Una gran galería comercial en la que, por cierto, desde hace años se viene ofertando a los corredores la posibilidad de participar, ofreciéndoles tiempo de pantalla y, con ello, protagonismo. Y algunos, muy receptivos a ser localizados, no dudan en entrar en ese juego y poner su puesto de venta en ese zoco. Para hasta de eso se sirven los medios de comunicación para incrementar su negocio, porque no olvidemos que ellos son profesionales en la materia. Y, como resultado, al corredor le otorgan mucho más protagonismo que al auténtico protagonista de la carrera, que es el toro, personifican las carreras y el encierro lo convierten en una especie de reality show.

Será muy lícito todo y dirán que los tiempos que nos han tocado vivir son así, pero estos mercaderes se están sirviendo de lo que siempre ha sido un maravilloso rito popular para crear un espectáculo mediático. Y ahí, en los espectáculos, como hay oportunidad de negocio, siempre surgen seguidores de Mr. Burns, que sólo desean:

Vender, vender y vender; esa es la consigna. Dinero.

13/7/09

Grazalema


Municipio de la provincia de Cádiz, en la Comunidad Autónoma de Andalucía (España). Está situado a unos 120 kilómetros de su capital provincial en dirección noreste, en la Sierra de Cádiz, dentro del espacio protegido del “Parque Natural de la Sierra de Grazalema”.

... Grazalema ........ Fuente: “gambrinusbikers bttrinconada”, en Flickr.


La Virgen representa la dulzura y la maternidad, mientras que el Toro simboliza la bravura y el poder fecundador. Dos iconos de valores distintos que el pueblo de Grazalema exalta en una única celebración, logrando que ambos se conjuguen gracias a una peculiar simbiosis festiva.

Con motivo de la festividad de la Virgen del Carmen, que es el 16 de julio, Grazalema celebra en el inmediato fin de semana la “Velada del Carmen”. El Toro entra en escena al día siguiente: el “Lunes del Toro de Cuerda”.


HISTORIA

Hay indicios de actividad humana en la zona que datan tanto del Paleolítico como del Neolítico. Por otro lado, a unos kilómetros de la localidad, en la loma del Clavijo, hay vestigios de una villa fundada durante la época de la dominación romana, que habría recibido el nombre de Lacilbula y que tradicionalmente se viene considerando como origen del núcleo poblacional de la villa actual, al disgregarse los habitantes de esa antigua ciudad romana en pequeñas aldeas en tiempos de los visigodos.

Tras la invasión árabe en el año 711, esta zona de la sierra se incluyó en la Cora Takurunna con el nombre de Saddina, consolidándose definitivamente la población que ya estaba radicada en el casco urbano actual.

No fue hasta el año 1458 cuando la localidad y todos los enclaves árabes de la comarca fueron conquistados por Don Rodrigo Ponce de León al mando de tropas cristianas. Poco tiempo después, como compensación por los servicios prestados, los Reyes Católicos le otorgaron el denominado Señorío de las Siete Villas, entre las cuales estaba Grazalema, que por entonces aparece con la denominación Çagrazalema, lo que denota la raíz árabe que la caracterizaba tras siete siglos de dominación árabe.

Grazalema vivió una época convulsa durante los doscientos años siguientes por la problemática de los moriscos y las políticas de repoblación.

En cambio, la localidad viviría una época de gran esplendor desde finales del siglo XVII y hasta mediados del XIX gracias a sus industrias textiles de paños y mantas y debido a su estatus a nivel civil y religioso dentro de la comarca, lo que contribuyó a que su población llegase a alcanzar los 9.000 habitantes.

Durante la Guerra de la Independencia se libraron por toda la sierra de Cádiz numerosos enfrentamientos entre las tropas napoleónicas y los habitantes de la región, en lo que ha venido a conocerse como “guerra de guerrillas”. Y, posteriormente, durante el resto del siglo XIX surge por todo ese abrupto área el fenómeno del bandolerismo, con un nombre destacado por encima de todos en hechos y leyendas: José María el Tempranillo.

A mediados del s. XIX se vino abajo la industria de Grazalema y, con ella, su principal fuente de riqueza, debido a la decadencia económica de Cádiz por la caída del comercio colonial y, por otro lado, por la creación de nuevos centros industriales en Cataluña, principalmente, que estaban dotados de los últimos avances en maquinaria surgidos con la “revolución industrial” y, además, porque fueron los primeros en beneficiarse del ferrocarril.

Hoy en día, a las actividades tradicionales en las que siempre se ha sustentado la economía del municipio: agricultura, ganadería, el textil o los derivados lácteos, se ha unido la recuperación de la apicultura, la creación de piscifactorías y, sobre todo, la aparición de toda una serie de actividades económicas que tienen causa o se derivan del fenómeno del turismo, que es su fuente de ingresos fundamental.

Una curiosidad es que Grazalema está entre los municipios más lluviosos de toda la Península. El pluviómetro de Grazalema recoge en torno a los 2.100 mm de precipitación media anual. La causa proviene de la descarga en forma de lluvia del agua que se condensa al enfriarse por elevación los vientos húmedos procedentes del Atlántico tras chocar con su sierra.


MONUMENTOS Y ARTE

... Nuestra Señora de la Aurora ... Fuente: “maciej_clubfoto.lu”, en Flickr.


La Iglesia de Nuestra Señora de la Aurora (s. XVIII) es el monumento más importante de Grazalema.

Es un templo de estilo neoclásico, de planta centrada con forma octogonal y cubierta con cúpula de tambor. Del exterior destaca visualmente su cimborrio cubierto con tejas. Su sencilla fachada, rematada por espadañas, presenta un paramento liso con pilastras en las esquinas como único elemento decorativo, además de una portada de medio punto con columnas laterales que sostienen un frontón partido, en cuyo centro se alza una pequeña hornacina.

Los interesados en este apartado de monumentos de Grazalema pueden ampliar la información pulsando el siguiente enlace.


EXCURSIONES

Naturaleza.- Uno de los espacios protegidos de mayor valor ecológico de Andalucía es el Parque Natural de la Sierra de Grazalema, declarado en 1977 Reserva de la Biosfera por la UNESCO. En sus 51.695 hectáreas crece una vegetación de tipo mediterránea, con alcornoques, encinas, quejigos y bosques de ribera; pero la joya más apreciada del Parque es el “pinsapo”, una especie de abeto que es una reliquia de los bosques de la Era Terciaria.

Abies pinsapo ... Foto de Ana Retamero Olmos, en “miradanatural.es


Respecto a la fauna, destacan herbívoros como la cabra montés, el ciervo o el corzo, depredadores como el meloncillo, la nutria común, el zorro o la jineta, rapaces como el alimoche, el águila pescadora o el águila real, y todo ello junto con una de las mayores colonias de buitres leonados de Europa.


Turismo.- El circuito turístico más conocido de la provincia de Cádiz es el de la “Ruta de los Pueblos Blancos”.

Fuente: “cadiz.costasur.com


El blanco de la cal de las fachadas de las casas es el nexo común de esta ruta que te lleva por pueblos de la comarca de la Sierra de Cádiz, en un recorrido de excepcional belleza que se puede realizar en base a excursiones cortas e individualizas o bien siguiendo un circuito.

Pulsad el siguiente enlace para obtener una mayor información.


EL TORO DE CUERDA DE LA VIRGEN DEL CARMEN


Después de haber tenido el ganado pastando en otros prados, los ganaderos volvían a Grazalema con sus reses hacia mediados de julio y, al tiempo que herraban las más jóvenes, los habitantes de la población aprovechaban para ver los toros y, si surgía la oportunidad, intentar algún tipo de suerte o juego con ellos. De ese modo tan espontáneo es como se cuenta que surgió en Grazalema un rito popular con toros atados con una cuerda corriendo por las calles.

Sería en el siglo XVIII cuando los monjes Carmelitas Descalzos crearon en la localidad una hermandad en honor a la Virgen del Carmen y, a cambio de financiar el rito taurino popular, lo fijaron en el día de su festividad, que se celebra, precisamente, a mediados de julio: el día 16. Así, el festejo taurino popular de Grazalema pasó a ser el Toro de la Virgen del Carmen.


Tras esa decisión surgió una problemática: al ser un toro encordado y, por tanto, al poderse controlar sus movimientos, se procuraba que el festejo se celebrase sólo por la parte más alta de Grazalema, que es donde estaba sito el convento de los Carmelitas Descalzos, y surgió una rivalidad entre los habitantes del barrio alto -con su hermandad de la Virgen del Carmen-, y los vecinos del barrio bajo -con sus propias hermandades, especialmente la de la Virgen de los Ángeles-, celebrando cada barrio sus propias fiestas y disfrutando en exclusiva de los toros que adquirían.

Sólo cuando los Carmelitas Descalzos dejaron de financiar el festejo, a raíz de la decadencia económica acaecida a partir de mediados del siglo XIX y las medidas desamortizadoras de los bienes de la Iglesia y las órdenes religiosas, ambos barrios acordaron costear el rito taurino de la festividad de la Virgen del Carmen, pero a cambio de que la carrera del Toro pudiese discurrir tanto por el barrio alto como por el barrio bajo de Grazalema, tal y como ha llegado a nuestros días.

(NOTA: Con esta bitácora no tengo fines lucrativos, por lo que ruego se me permita mantener las imágenes publicadas. No obstante serán eliminadas si así me lo solictan los propietarios de los derechos de autor)

6/7/09

Esperando a que den las doce



Los sanfermines 2009 vienen calentando motores desde hace tiempo. Exactamente, desde hace 356 días, cuando en el “Pobre de mí” del 14 de julio de 2008 se empezó a corear el:

“¡Ya falta menos!”

El proceso se vive en Pamplona de una forma paulatina: la elección de las ganaderías, la celebración de cada uno de los peldaños de la “escalera sanferminera”, la presentación del cartel de la Feria del Toro, el concurso anual para el cártel de los Sanfermines... y todo un cúmulo de noticias que van surgiendo, casi sin querer, contribuyen a que el motor festivo vaya tomando temperatura poco a poco.

Los dos acelerones definitivos, sin haber engranado la marcha aún, se producen en las mismas calles de Pamplona a finales de mayo, con la inauguración de la Tómbola de Cáritas, y a primeros de junio, cuando los empleados de la carpintería de los Hermanos Aldaz comienzan a instalar el vallado del encierro; a lo que hay que sumar el impulso de la presentación de los carteles definitivos de la Feria.

Pamplona, a partir de entonces, ya se empieza a mover a un ritmo prácticamente sanferminero. Los pamploneses contemplan como cada día el vallado ocupa más y más metros; observan como los habituales escaparates del centro van cambiando su fisonomía habitual y se van llenando de blanco y rojo; son testigos del trasiego de camiones hacia los Corrales del Gas y de como éstos se van llenando de toros; se cruzan por las calles con los primeros extranjeros que, impacientes, no dudan en salir ataviados con la vestimenta sanferminera cuando aún faltan días para el inicio de las fiestas...

Un rosario de noticias, hechos, costumbres y ritos que les sitúa a los pamploneses en la mañana del día 6 de julio con el motor al máximo de potencia, pero habiendo subido de revoluciones de una forma acompasada.


A los que no vivimos en Pamplona también nos van llegando todas esas noticias desde la vieja Iruña, ya sea a través de la prensa, de la televisión o naufragando por internet, pero no tenemos acceso visual a esa modificación paulatina de la ciudad. Sabemos que está pasando, pero no lo vemos. Sólo los relojes con la cuenta atrás para el inicio de las fiestas que cada vez aparecen en más web’s nos van dando cuenta del ritmo cronológico, pero éste nos parece que cada vez es más lento, en vez de más rápido, que es lo que desearíamos. ¿Cuántas veces llegaría a ver que “faltan 8 días”? La verdad es que no lo sé, pero muchas y aquel día se me hizo eterno.

La falta de contacto con la ciudad, su fisonomía y percepciones contribuyen a que los nervios aumenten y nos agarroten. Es como el miedo a lo desconocido o a lo que no se ha llegado a ver aún.

Cualquiera que conozca a un corredor o viva con él sabe apreciar fácilmente el aumento de tensión que va acumulando.


Los preparativos, sobre todo cuando los rematas, pueden contribuir a entrar en la dinámica sanferminera y, con ella, a rebajar parte de la presión. También las conversaciones entre compañeros y, como no, los múltiples correos que nos cruzamos ayudan a ir conectando con las fiestas. Pongo por ejemplo uno que he recibido recientemente de todo un personaje: “er Juaqui”, de Grazalema.


“¡Cusha Lagun!

T 'acordaráh de mi, ¿no? Cí ome, er que te dió la paliza en Pamplona el'año pazao con lo de que bajeh pa Grazaleeema... pa´l luneh der Toro de Cuerda en lah fiehtah de La Víhen der Carmen... ¿Ya?... Po eze mihmo, er Juaqui, éh er que te ehtá ehcribiendo, porque ehte año tenemoh penzao er Curriyo y yo tirá otra véh pa Pamplona que, aunque ehtamoh de "vacacioneh obligáh", hay que gahtá leuroh pa que la cricih ce acabe cuanto anteh.

La coza éh que yeguemoh pa la mañana del zabado y que eshemoh ayí unoh diiyah de fiehta. Pero con una condición...bueno con doh: que argún día vayamoh a vé el encierriyo, que m'han contao que parece como ci esharan er doble de toroh qu'en el encierro... y la cegunda que dehpuéh de loh zanfermineh te vengah con nozotroh pa Cái a eshá unoh díah en la playa y ací no te pierdeh ehte año nuehtro Toro de Cuerda bajando la caye a lah osho de la mañana en medio de ece ambiente máhico que ce forma en Grazalema.

¡Ohú kiyo! Te lo'hcribo y ce me ponen loh peloh de punta.

Como cé qu'ehte año me vah a decí que cí, mientrah que me contehtah vamoh a í haciendo lah maletah.

Un abrazo fuerte. Er Juaqui.”



Vaya dos perlas resalás: ¡“er Juaqui” y “er Curriyo”! ¡Menudos sanfermines me esperan! Y esta vez no puedo decir que no a su invitación de extender los sanfermines unos días más para empalmarlos en Grazalema con el Lunes del Toro de Cuerda en honor a la Virgen del Carmen.


Estos momentitos con los compañeros son, como decía, un oasis a todos esos otros en los que el corredor se encierra en sí mismo y no puede evitar que afloren los nervios, y los miedos, por qué no decirlo; acumulando presión a lo largo de los meses, las semanas, los días, las horas, los minutos e, incluso, los segundos. Y esa presión sólo empieza a disminuir, de una forma parecida a como ocurre con el champagne, cuando sale lanzado el Chupinazo desde el balcón del Ayuntamiento hacia el cielo pamplonés y su sonido retumba en toda Iruña... y en nuestros corazones.

Ya han comenzado los sanfermines. ¡¡¡Viva San Fermín!!!

29/6/09

Sanfermines 2009

Como todos los años, cuando arrancó diciembre (del 2008) empecé a estar pendiente de las noticias que se pudiesen publicar en Pamplona sobre las ganaderías que compondrían la Feria del Toro 2009. Y poco hubo que esperar esta vez, pues el día 2 ya se supo la decisión que había tomado la Casa de Misericordia: Miura, Cebada Gago, Dolores Aguirre, Fuente Ymbro, Jandilla, Núñez del Cuvillo, El Ventorrillo y, por último, Peñajara, que sería el único cambio respecto a la feria del año anterior, sustituyendo a la ganadería del Conde de la Corte.

Ya sabemos que la Meca suele hacer pocos cambios de un año para otro, pero al enterarme de que para esta edición sólo habría uno me quedé un poco... ¡No sé!

Dado el comportamiento que en el 2008 tuvieron en la plaza las ganaderías de Jandilla y Núñez del Cuvillo, las podían haber unido al otro hierro descartado y, así, al menos, haber igualado la media de los tres cambios anuales que suele hacer la empresa. En cambio, repitiendo su contratación, lo que ha hecho la Meca ha sido extremar su habitual política continuista, lo que denota, entre otros males, una absoluta falta de imaginación. Al veedor de la empresa habría que recomendarle que ampliara el número de ganaderías de bravo que tiene en su agenda.

Por lo pronto, la primera consecuencia que se derivó de esa raquítica novedad fue que entre los compañeros más afines apenas pudimos debatir en el invierno sobre las ganaderías que van a correr dentro de unos pocos días por las calles de la vieja Iruña. Total: eran las mismas del año pasado con la única incorporación de Peñajara, y de ésta poco o nada se podía comentar, ya que sólo había acudido en una ocasión, que yo sepa, y fue en la Feria de 1998, por lo que han transcurrido demasiados años como para que el comportamiento de entonces pudiera servir de referencia ahora.

No obstante, esa era la noticia, así había que aceptarla y no quedaba más remedio que esperar a la segunda quincena de mayo para saber los carteles definitivos y, con ellos, el orden de los ocho encierros.

Claro que en ese otro aspecto había muchas posibilidades de volver a tropezar con la misma piedra: continuismo. Predecir que Dolores Aguirre se correría el sábado y Miura el domingo era apostar a valores seguros. Las posibilidades de que a Cebada Gago la colocasen el miércoles, día 8, eran muy altas, ya que a dicha ganadería la suelen asignar el día posterior al Santo. Y Peñajara tenía casi todas la papeletas para abrir feria porque era la novedad y, además, su procedencia no es de sangre Domecq. Porque, eso sí, todo lo que sea de ese encaste, y sus derivados más dulces, suele ser para las figuras y a éstas las vienen reservando los días laborables que pueda haber hacia el final de la feria. Así pues, la duda sobre el orden de las ganaderías estribaba en cómo se repartirían las ganaderías del encaste “bodeguero” entre el jueves, el viernes, el lunes y el martes.

Parecería que ahora, a toro pasado, es fácil decir lo anterior, pero es cierto que así fue como lo pensé porque eso es lo que suele pasar todos los años y el día 28 de mayo, cuando la Casa de Misericordia anunció los carteles de la Feria del Toro 2009, vi que se confirmaba lo pensado meses atrás.

Lo que nadie podía imaginar es lo que sucedió en la Feria de San Isidro con la corrida de Peñajara, que a los seis toros titulares que saltaron al ruedo de Las Ventas se les realizó un análisis post-mortem de sus vísceras ante el extraño comportamiento que tuvieron durante la tarde, y el resultado fue que todas las reses estaban enfermas, que padecían Fasceolosis hepática, además de unos síntomas compatibles con Rinotraqueitis Infecciosa Bovina. Y ello a poco más de un mes de los sanfermines.

Tras esa noticia, debieron ser lógicos los contactos, las reuniones y seguro que más análisis que se debieron practicar dentro de la ganadería. Y lógica parece la consecuencia que se derivó de todo ello: la Casa de Misericordia acordó con el representante de la ganadería afectada no traer a Pamplona la corrida que ya estaba reseñada. Días después se anunció que sería sustituida por otra de Alcurrucén.

Así, finalmente, y salvo cambios de última hora, la confección de la Feria del Toro 2009, sólo en lo que se refiere a las corridas de toros y, por tanto, a los encierros programados, es la que sigue:

Martes, día 7: Alcurrucén.
Proc.: Carlos Núñez.
El Fundi, Luís Bolivar y Salvador Cortés.

Miércoles, día 8: Hros. de D. José Cebada Gago.
Proc.: Carlos Núñez, Jandilla y Torrestrella.
Antonio Barrera, Francisco Marco y Sergio Aguilar.

Jueves, día 9: El Ventorrillo.
Proc.: Juan Pedro Domecq.
El Cid, Sebastián Castella y José María Manzanares.

Viernes, día 10: Jandilla.
Proc.: Juan Pedro Domecq.
El Fandi, Matías Tejela y Rubén Pinar.

Sábado, día 11: Dña. Dolores Aguirre Ybarra.
Proc.: Atanasio Fernández y Conde de la Corte.
Serafín Marín, David Mora y Joselillo.

Domingo, día 12: Miura.
Proc.: Miura.
Juan José Padilla, Rafaelillo y Jesús Millán.

Lunes, día 13: Fuente Ymbro.
Proc.: Juan Pedro Domecq, vía Jandilla.
Antonio Ferrera, Miguel Ángel Perera y Daniel Luque.

Martes, día 14: Núñez del Cuvillo.
Proc.: Varias, pero todas de la rama Marqués de Tamarón.
Morante de la Puebla, el Juli y Miguel Ángel Perera.

Toro de Dolores Aguirre para Pamplona. Autor: Laurent Larrieu, de Campos y Ruedos


Las cabezas de los toros reseñados por Dolores Aguirre son impresionantes; y seguro que, como estas, todas las reses que en los próximos ocho días correrán por las calles de la vieja Iruña presentarán un gran trapío. Pero eso, como corredor, me inquieta lo justo (que puede ser mucho o poco, pero lo justo); es más, creo que esa es una de las razones que a muchos de nosotros nos mueve para seguir acudiendo año tras año a la llamada de los sanfermines.

Lo que en verdad me preocupa es el posible comportamiento de la manada de cabestros que tengan dispuestos este año para guiar a los toros de los ocho encierros. Sería una terrible decepción para los corredores de la primera mitad del recorrido que, con la ilusión con que se afrontan los encierros de Pamplona, este año se volviesen a repetir las cabestradas de las dos ediciones anteriores. Al grupo que comanda Rastrojo, a la Casa de Misericordia, al Ayuntamiento y al resto de implicados en la organización les viene de lujo la forma con la que esa manada de cabestros ha dirigido las carreras en los dos últimos años, pero resulta desesperante para los corredores ver como todos los días aparecen en cabeza cuatro cabestros y que antes de Estafeta sea imposible correr ante la cara de un toro.

No es que esté pidiendo que los encierros sean tremebundos, pero de ahí a las carreras vividas en el 2007 y en el 2008 media todo un ancho océano de emoción, y eso es justamente lo que quiero: que todos los días haya carreras aderezadas con emoción, unos días más, otros menos, pero que no las falte ese ingrediente, que en la cabeza de carrera aparezcan un “par de leños” como los del toro de Dolores Aguirre de la foto anterior.

En todo caso, lo que sí deseo a todos los corredores es ¡¡¡SUERTE!!!


Por supuesto, no quiero olvidarme del resto de la programación de las fiestas de San Fermín 2009. Que el día tiene veinticuatro horas y el encierro ocupa una como mucho. El programa de festejos contiene 592 actividades para todos los públicos, y lo podéis consultar pulsando en este enlace de la web del Ayuntamiento.

Y, al margen, para todo el que quiera hacer un alto en los sanfermines y dedicar unas horas o un día entero a conocer Pamplona y Navarra, os recuerdo las recomendaciones turísticas del año pasado y os dejo algunas otras:

Si el año pasado estuvimos en la capilla de San Fermín, ahora podemos conocer al que en verdad es el patrón de Pamplona: San Saturnino. Para ello, tenéis que visitar la iglesia de San Saturnino o de San Cernin, un templo de estilo gótico del siglo XIII, que está muy cerca de la plaza del Ayuntamiento.

Y, del mismo modo, si en el año 2008 os recomendé las excursiones de Iratí y Roncesvalles, para este 2009 os diría que a tan sólo 45 kms. de Pamplona tenéis agrupadas en un pequeño círculo todo un conjunto de ofertas de todo tipo, como son la visita a Sangüesa, al Castillo de Javier (casa natal de San Francisco Javier, copatrón de Navarra junto a San Fermín), al Monasterio de Leire y a las impresionantes foces de Lumbier y Arbayún (que podéis admirar en esta imagen). Todo ello en un área de unos pocos kilómetros, que además sirve de entrada a Navarra para los que hacen el Camino de Santiago denominado “aragonés”.

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Os dejo este enlace para ampliar la información. Ahí veréis que también se menciona el valle del Roncal, pero creo que esa excursión la dedicaremos un atención especial el año próximo.


Señores: ¡¡¡ Ya falta menos !!!


(NOTA: El cartel de la Feria del Toro 2009 es obra de Rafael Moneo y, por otro lado, el autor de la fotografía del toro de Dolores Aguirre es Laurent Larrieu, de “camposyruedos”. Con esta bitácora no tengo fines lucrativos y ruego se me permita mantener dichas reproducciones; no obstante, serán eliminadas si los propietarios de los derechos de autor así me lo solicitan.)

22/6/09

Entrevista a un veterano corredor de encierros de Pamplona


Sucede en los encierros de Pamplona que, pese a la gran cantidad de corredores que participan, en los momentos previos a la carrera siempre sueles tener a tu lado y enfrente a los mismos compañeros, y que de algunos no conoces ni su nombre ni su procedencia ni, tan siquiera, su timbre de voz; sólo su cara, que siempre la encuentras en el mismo punto del recorrido del encierro. Luego, el resto del año no te vuelves a cruzar con esas caras, con esos compañeros, hasta que llega un nuevo 7 de julio y... ¡ahí están de nuevo!

Eso es, precisamente, lo que me venía sucediendo a mí durante años con este compañero, hasta que un día, por un hecho muy concreto, me acerqué a saludarle.

No obstante aquel saludo de hace ya algunos años, lo que realmente nos ha dado la oportunidad de conocernos algo más a fondo ha sido “la magia de internet” y, todo hay que decirlo, decenas y decenas de correos electrónicos en los últimos cinco meses. A través de ellos he confirmado mi impresión de que este veterano compañero es un impenitente corredor de encierros; pero, además, he podido descubrir a todo un sanferminero de pro, a un auténtico “casta”, como dicen por su tierra.

No fue fácil convencerle para que sus recuerdos y opiniones sobre el encierro de Pamplona puedan aparecer publicados hoy en esta bitácora. Pero, bueno, aquí tenemos una pequeña parte del contenido de los muchos correos que nos hemos remitido en estos meses. Y eso es algo que siempre le agradeceré; no ya por mí, sino por todos los seguidores de este blog.

En lo que ha sido inflexible es en su exigencia de que no apareciese publicada una foto suya. Alguien podrá pensar que esta entrada resulta incompleta sin la publicación de la fotografía de nuestro compañero, pero... se lo he respetado. ¡Bueno! Se lo he respetado sólo en el sentido literal de la palabra “foto”; porque esta vez ilustraremos la entrevista a un veterano corredor de encierros recurriendo a la magia del dibujo, de la caricatura. Con su punto de gracia, pero respetuosa, por supuesto.

Ha sido el propio compañero, que tiene un humor muy sanferminero, el que ha elegido la caricatura que os presentamos, en la que aparecen fundidas dos facetas que van muy ligadas a él: una, la de corredor impenitente del encierro; y, otra, la de ser un poco cocinillas en una conocida Sociedad Gastronómica pamplonesa.


José Miguel García Gobeo, “Txemi”,
de Iruña-Pamplona (Navarra). 61 años.


“Txemi” visto a través del rotulador de Pablo Moreno Alcolado.


(P) ¿CÓMO TE LLAMAS?
(R) José Miguel García Gobeo.

(P) ¿ERES CONOCIDO POR ALGÚN APODO?
(R) ¡No! Pero te diré que, según los círculos y edades de mi vida, me han llamado de muy diversas maneras tomando parte de mi nombre o alguno de mis dos apellidos. En la actualidad, los amigos me llaman “Gobeo” o “Txemi”.

(P) ¿DÓNDE NACISTE Y EN QUÉ FECHA?
(R) En Iruña–Pamplona, el 21 de agosto de 1947.

(P) ¿Y A QUÉ EDAD COMENZASTE A CORRER ENCIERROS?
(R) Corrí mi primer encierro el 9 de julio de 1964. Por tanto, tenía 16 años.

(P) ¿EN TU FAMILIA HABÍA ANTECEDENTES DE CORREDORES DE ENCIERROS?
(R) En mi casa no había tradición de correr. Cuando yo era pequeño, mi padre nos llevaba a mi hermana la mayor y a mí a ver el encierro al balcón de algún amigo, principalmente en la calle Estafeta, o a la Plaza de Toros. Y recuerdo cómo, cuando íbamos a Estafeta, él bajaba a la calle y justo se ponía al lado de unas ventanas para guarecerse en caso de peligro. Es decir: era uno más de los que “estorban”.

(P) Y, ENTONCES, ¿DE DÓNDE CREES QUE TE VIENE LA AFICIÓN?
(R) Por el riesgo, por el sentimiento de no dejar pasar esa ocasión única que te ofrece un encierro, con todo su peligro e indefinición, para ganar el espacio de libertad que te da el riesgo, el miedo, esa sensación de peligro indescriptible, los nervios “pre” y la satisfacción “post”, cuando la tuve. Supongo que también por la costumbre, todo el mundo lo hacía; pero, si analizo, de mis amigos fui yo el único corredor constante, permanente, sin que por ello quiera ponerme a más altura que nadie.

(P) ¿QUÉ OPINABAN EN TU CASA CUANDO COMENZASTE A CORRER?
(R) Mis padres no se enteraron en bastante tiempo que corría, pero como mi madre (¡ah las madres!) siempre sospechaba, me quitaba el despertador, me bajaba la persiana, me cerraba la puerta y, aún teniendo un sueño muy ligero siempre, los días de San Fermín dan para mucho cansancio y muchos días ni me enteraba que mi madre había entrado en la habitación y me había hecho aquella faena. Esto me llevó a dormir a menudo en casa de un amigo, Montxo (el cual murió el 15 de abril del año pasado), pues su madre estaba encantada de que corriéramos y nos despertaba ella. Allí teníamos hasta la ropa limpia y todo. Y... ¡a correr!

(P) Y TU NOVIA O MUJER, CUANDO TE CASASTE, ¿TE PEDÍA QUE NO CORRIESES?
(R) La chavala poco a poco se fue percatando de que aquello no tenía solución y lo dejó, porque sus protestas eran inútiles.

(P) ¿EN QUÉ TRAMOS DEL ENCIERRO HAS CORRIDO?
(R) Aquel 9 de julio de 1964 nos lanzamos un amigo mío, también llamado José Miguel, y yo desde el Ayuntamiento hacia Estafeta, y en la esquina esperamos a ver aparecer los toros por el Ayuntamiento. En ese instante nos echamos a correr cada vez más fuerte y nos cogió la manada a la altura de la Bajada de Javier, momento en el que me aparté lleno de miedo.
Ese mismo año corrí otro día de la misma manera, y un toro se quedó parado a la altura de una carbonería que había justo enfrente de la puerta en que yo me resguardé. El toro empezó a dar cabezadas, a trastear, voltear gente y yo no pude ni moverme del miedo que tenía, del pánico más bien. Así que decidí que yo allá no iba a correr más y al año siguiente me fui a Santo Domingo, donde tenía a gente conocida corriendo en esa zona.

(P) ¿CÓMO ERAN ANTES LOS ENCIERROS DE PAMPLONA Y COMO HAS VISTO SU EVOLUCIÓN?
(R) En cuanto a la evolución, estos últimos años se ha diferenciado más por el exceso de gente, mientras que a finales de los 70 lo fue por la preparación física que poco a poco íbamos teniendo los mozos. Y no sólo por el encierro, sino en nuestra vida cotidiana. La práctica de deporte con asiduidad, una mejor alimentación, etc., nos permitía correr en Santo Domingo 70 ó 100 metros con los toros detrás y nosotros aguantando la carrera ¡Una maravilla! Poca gente, espacios, manada agrupada, conocimiento..., todo se cruzaba.
Respecto al otro tema, antiguamente corrían en Santo Domingo corredores de gremios comerciales de la Plaza Vieja, como le llamábamos al Mercado de Abastos que hay justo ahí. Había un trozo para los carniceros, abajo del todo, y otro para los pescaderos, un poco más arriba. Corrían menos y muchos de ellos con la mandarra típica del trabajo; así como en Mercaderes y en Estafeta se corría hasta con traje y corbata, y si hacía mal día con la gabardina en el brazo. Todo un lujo aquellas fotos de los años 50.
En Mercaderes era distinto. La carrera más corta, entrecortada por la incertidumbre de acabarse la cuesta y la mucha anchura. Aquí, en aquel entonces, corría gente que le decían que eran carlistas, gente txapelgorri, boina roja. Cierto o no, era una chorrada como otra cualquiera, pero diferente también.
En Estafeta, antes corría poca gente en la esquina con Mercaderes, pero al final de esta calle, ya más cerca de la Plaza de Toros, siempre ha habido carreras de cine: los hermanos Unzu, en sus tiempos inconfundibles los gemelos, o Barón, siempre con su txapela enfundada, para más tarde pasar a los corredores habituales de hoy, con mucho nombre, muchas facultades, pero con más espacio. Todo era para ellos y ahora es parecido, con la salvedad de que la masificación les lleva a estar más perdidos en el tumulto. Masificación que, curiosamente, viene de fuera y no de corredores locales. De éstos hay pocos, cada día menos, y se dan más en Santo Domingo.

(P) Y EN LA PREDISPOSICIÓN, ¿HAY DIFERENCIAS SIGNIFICATIVAS ENTRE LOS CORREDORES DE TUS AÑOS MOZOS Y LOS DE AHORA?
(R) Cuando empecé (mediados los 60) no se corría todos los días; dos encierros corría yo, a veces tres o cuatro, pero nunca todos. El día que estabas de andada y pasabas la noche era obligatorio dianas, encierro, almuerzo y cama si no aguantabas más. Fíjate: ¡qué barbaridad! La antítesis del buen corredor. Pero era así. Y corríamos con alpargatas de esparto atadas con las cintas, sin calcetines, etc. Todo un horror y un error, pero así eran las cosas. Luego, había otros días que no te levantabas al encierro o a lo sumo ibas a verlo.
El pasar de correr al principio dos días, luego alguno más y posteriormente todos nace, sobre todo, a raíz de los sucesos de 1978, que marcaron a mi entender el devenir de los sanfermines. Se impuso la pauta de que todo el mundo debía estar todos los días en todos los actos de la fiesta o acabaríamos tachándolo de poco sanferminero, mal pamplonica, poco casta... Ello llevó a una situación que también afectó al encierro, como un acto más de todos los que hay en las fiestas, y había que participar todos los días.
Y así fue. Aún cuando antes de todo esto ya había quienes corrían a diario, como Javier Hermosilla y Fermín Echeve, como los más conocidos y sin citar a otros que también lo hacían, por tener la cabeza más comida con el tema del encierro, siguiéndoles la costumbre poco a poco más y más gente, todos ellos de Pamplona, residentes o allegados. También evolucionó con los extranjeros, que se apuntaban a la fiesta y todos los años corrían en el encierro, varios de ellos todos los días; si bien es verdad que el resto de la fiesta como tal, nunca la llegaban a gozar, porque su vida se circunscribía a eso: el encierro, un almuerzo, descansar, toros, salida de peñas suave y a casa, cenar y descansar para al día siguiente correr en plenas facultades.

(P) TE HAS REFERIDO A LOS “SUCESOS DE 1978” Y SEGURO QUE LOS MÁS JÓVENES NO SABEN A QUÉ TE ESTÁS REFIRIENDO. ¿NOS PODÍAS DECIR QUÉ PASÓ ESE AÑO EN LOS SANFERMINES Y QUÉ CONSECUENCIAS TUVO?
(R) Aún cuando los bien pensantes siempre dicen que la política no se debe mezclar en la fiesta, a mi entender, es algo inevitable. No sólo en la actualidad, siempre ha sido así.
Aquellos años, en plena transición de la dictadura a la monarquía parlamentaria, fueron convulsos, reivindicativos y violentos. Mucha protesta, mucha formación política por parte del pueblo llano, mucha desavenencia con el poder establecido y una parte de lección que nos quisieron dar en general a todos, para comprobar la fuerza del poder, hizo que aquel 1978 fuera una locura, y por una simple pancarta sacada en la plaza de toros tras la corrida se desencadenó toda la tragedia. Gente con pistola en mano, la policía entró a saco tras los niños y sus pancartas y aquello fue el caos. En la ciudad se vivieron momentos de auténtica guerra de guerrillas, hasta que al caer la noche uno de los muchos disparos que hubo por parte de la policía mató a Germán Rodríguez y con ello mató los sanfermines del 78.
Aquello marcó un momento, una época y una manera de entender los sanfermines. Unos por miedo, otros por precaución, otros por querer seguir disfrutándolos, la mayoría porque no quiere violencia, se acabó gritando eso de “San Fermín, San Fermín”, no ya como petición de fiesta, sino como grito represor ante cualquier “sugerencia” de alguien, grito, petición, protesta o pitada en los toros. Una aberración. Con la cual se perdió, a mi juicio, parte de la libertad que tenemos como personas y por supuesto como participantes de la fiesta más espontánea, alegre y reivindicativa de cuantas existen. Nos dieron una “lección” que todavía dura.
Por ello es por lo que te decía que la labor ciudadana fue importante para recuperar la fiesta.

(P) ADEMÁS DE CORRER EN LOS ENCIERROS DE PAMPLONA ¿HAS CORRIDO EN LOS DE OTRAS LOCALIDADES?
(R) Sólo he corrido delante de toros, nunca con vacas o vaquillas, y sólo en Pamplona y Tafalla; y en ésta pocas veces. Para mí lo de Pamplona era sagrado y lo guardaba con respeto e intimidad de algo que no quería que me arrebataran.

(P) ¿HAS SUFRIDO ALGÚN PERCANCE SERIO EN LOS ENCIERROS?
(R) A lo largo de tantos años, siempre algo sucede, desde los pequeños tropiezos, caídas, empujones, pisotones, golpes con el testuz, roces con el lomo y vueltas de campana. Cosas sin importancia; salvo que, conforme la edad va pasando, la recuperación siempre es más lenta, hasta llegar a la última que fue una cornada seria que me atravesó la pierna derecha de lado a lado, sin que afectara a huesos ni arterias importantes, pero que me dejó secuelas añadidas al deterioro que ya tenía en esa rodilla, al habérmela roto dos veces y tener tres operaciones más.

P) ¿TE RECUPERASTE TOTALMENTE DE ESA COGIDA?
(R) Para la vida normal y cotidiana, sí. Pero ya no me deja hacer deporte; algo que practicaba antes con cierta normalidad. ¡Bueno! La excusa es la pierna, por no decir la edad... que cuenta y más de lo que parece.

(P) Y... ¿TUVISTE QUE DEJAR DE CORRER EN EL ENCIERRO?
(R) En realidad quería haberlo dejado el año anterior, pero tuve un percance el día 8 de Julio, donde me tropecé con alguna “raya de lápiz”, me cayeron un montón de mozos encima y de los toros solo pude ver sus pezuñas, amén del golpe, del cual no me pude recuperar hasta pasados los sanfermines.
Llevaba cuarenta años corriendo, número redondo, y consideraba suficiente ya el tiempo, las facultades iban fallando, los reflejos, las formas, la gente, todo influía, así que dije: este año no, el siguiente. Y mira por donde con doble ración y todo.
Así que la decisión de dejarlo ya estaba tomada, lo que sucedió es que me fui, como quien dice por la puerta de atrás, con una cornada, aunque no tan funesta como a otros corredores que murieron cerca mía en años anteriores y que también me hicieron replantear si debía seguir o no, pero se ve que no influyeron lo suficiente.

(P) ¿Y AHORA...?
(R) Todos los días de San Fermín, salvo causa de fuerza mayor, a las 8 de la mañana estoy en la Cuesta de Santo Domingo, para seguir sintiendo la emoción, ya algo alejada, pero emoción, de ver pasar los bichos al lado, aun sabiendo lo mal que está el hacerlo. Antes siempre me quejaba de “esos viejos apoyados en la pared molestando e incordiando la retirada”. Ahora yo soy uno de esos viejos con la tripa hacia fuera, esperando ver pasar los toros como si en ello me fuera la vida. Como decía Darwin, debe ser la evolución de las especies.
Hay un dato imperceptible para el resto de corredores, pero importante, satisfactorio y tremendamente emocionante para mí, y es que a partir de la fecha de mi cogida, el día que el encierro es de la misma ganadería que la del toro que me corneó, mi hermano Otilio, el que me sigue en edad, ya que corremos los tres que somos, se queda a mi lado en la acera. Nunca había visto a un acérrimo corredor de encierros que se quedara sin correr uno en solidaridad con “nada”. ¡Uff! Fuerte, emocionante e indescriptible.

(P) ¿ANTES DEL ENCIERRO CANTABAS AL SANTO, TENÍAS ALGUNA MANÍA O SUPERSTICIÓN QUE CUMPLIR?
(R) Antes del comienzo del encierro ni rezaba ni cantaba al Santo. Nunca lo he hecho. Pero... ¿Superstición? ¡Qué curioso! No soy nada supersticioso en la vida, pero... ¡Ah! El encierro, el mito, te hace ir por otros derroteros. Yo, concretamente, hasta que corrí, solía ir casi siempre andando al encierro y hacía el mismo recorrido, tocaba la corteza de los mismos árboles, pasaba por las mismas calles y siempre iba solo, jamás acompañado. Y, estando en el recorrido, pocas veces daba la cara a la gente, todo ello por los nervios que me atenazaban. Comprar el periódico ahí, donde Matxela, era también un rito, apoyarme en la pared, pasar hojas sin poder leer... Desayunar con mis hermanos era otro rito, otro momento maravilloso de la vida. Unas veces éramos dos y otras los tres, los que hubiésemos corrido. Ahora, ya sin correr yo, lo seguimos haciendo. Yo siempre, el viejo, el mayor, dando lecciones de pundonor, de permanencia ¡No te jode!

(P) HAY VARIAS CUESTIONES EN RELACIÓN AL ENCIERRO DE PAMPLONA SOBRE LAS QUE ME GUSTARÍA SABER TU OPINIÓN: VESTUARIO, MASIFICACIÓN, ANONIMATO Y TELEVISIÓN. HÁBLAME DE LA PRIMERA, DEL VESTUARIO.
(R) La vestimenta sanferminera es uno de los muchos agobios, intransigencias y maneras de entender la fiesta, nuestra fiesta.
En principio, según los estudios existentes, parece ser que el traje blanco con pañuelo, faja y txapela tradicionales, nace de los bailes folklóricos de nuestra tierra. Poco se diferencia un dantzari de Bizkaia con uno de Navarra o de Araba, uno de Cortes a uno de Bera, del Roncal a Viana. Todos son parecidos. Y, además, algo que sólo es folklórico lo convertimos en político y social. Con lo que, en conclusión, el tra-je-tí-pi-co-pam-plo-ni-ca se va al carajo. Las cosas son más universales de lo que nos parece.
En los tiempos de mi primer encierro eran muy pocos los que practicaban la vestimenta llamada sanferminera: algún mozo de peña, de los recalcitrantes, los dantzaris y poco más, si acaso te la ponías algún día. Luego todos les fuimos siguiendo para no estar desubicados de la especie sanferminera y en la actualidad no se concibe por la mayoría de los que disfutamos de las fiestas, siendo indígenas, que salgamos a la calle de otra manera.
Pero también es una mera circunstancia de la actualidad, donde lo mismo te critican por llevarlo, porque eres un folklórico y ya sólo te falta la peineta, como por no llevarlo, porque pareces dar a entender que estás en contra de ello y, ya en el encierro, te quieres hacer distinguir para que se te vea más.
¿Quién sabe por qué se viste cada uno como lo hace? Sólo quien se viste, uno mismo, pero los demás nos convertimos en jueces y sentenciamos.
¡Qué más da como vayas vestido, si lo que somos es personas y no un vestido!

(P) VAMOS CON LA SEGUNDA: LA MASIFICACIÓN.
(R) Lo de la masificación es el eterno problema, del cual se hablaba ya en los años 70 y comparativamente éramos cuatro.
¿A quién le dices que no participe en el encierro? ¿A los menores de 16 años? ¿A los mayores de 65? Por ahí eliminaríamos en la pirámide de edad a un buen montón, pero es entre esas edades donde más gente existe. ¿A quien quitamos de ahí? ¿A los casados? ¿A los que son padres? ¿A los que no van de blanco?
¿Por qué y en qué calidad damos paso a unos sí y a otros no? ¿A los que diéramos un carnet? ¿Con qué mérito? Porque soy corredor de siempre, porque soy de Pamplona, porque vivo aquí al lado, porque vengo de una provincia cercana, porque vengo de una provincia lejana, porque soy extranjero, porque voy de blanco, porque tengo pelo, porque no fumo, porque no bebo...

(P) SOBRE EL ANONIMATO
(R) En este momento el anonimato es ya imposible a nada que destaques en algo. A nivel local, el periodismo está ávido de noticias y todos los días tiene a su propia competencia, más la radio y la televisión. Por otro lado, hay personas que no se resisten al gusto que da ser famosillo y es uno de los males, no sólo de quien te busca, sino que si eres fácil de encontrar está hecho el binomio perfecto.

(P) Y SOBRE LA TELEVISIÓN, ¿ESTÁS A FAVOR O EN CONTRA DE LA RETRANSMISIÓN DE LOS ENCIERROS?
(R) Sé que para las arcas de la Casa de Misericordia es un palo, y para la gente en general también; pero yo diría que no, radicalmente.

(P) ¿Y TÚ CREES QUE LAS DISTINTAS COMISIONES O FOROS QUE SE CREAN TODOS LOS AÑOS EN RELACIÓN CON EL ENCIERRO PROPICIARÁN CAMBIOS QUE PALÍEN SIGNIFICATICAMENTE ALGUNOS DE SUS PROBLEMAS?
(R) La realidad es que, como siempre, los cambios son difíciles. Como decía antes: ¿Dónde y por qué pones el límite? Criterios, susceptibilidades, cuestiones hirientes por mor de la edad, estado civil, preparación, vestimenta, día, carnet, etc. etc.
Así que supongo que echarán en la curva de Estafeta la pasta para que no se resbalen los morlacos, modificarán alguna parte del vallado que estará estropeada y cambiarán algún tornillo roñoso; pero en lo principal, a mi juicio, para evitar la masificación o, cuando menos, disminuir el número de corredores, no adoptarán ninguna medida por impopulares o, incluso, ilegales, como sería que no se pudiera grabar y retransmitir el encierro o publicar y distribuir fotos de la carrera.
Ese sería el cambio ideal. Así, nadie tendría fotos, películas ni entrevistas y la gente vendría a San Fermín a participar lisa y llanamente, anónimamente.

(P) ¿QUÉ SON PARA TI LOS SANFERMINES?
(R) Parto de la base de que a mi padre le gustaban los sanfermines a morir y quizás de ahí viene mi afición a ellos, pero a ellos en general, no sólo al encierro.
Yo reivindico la fiesta total, no la parcial. No sólo encierro, no sólo procesión, no sólo Riau-Riau, no sólo corrida, no sólo almuerzo, no sólo copas, no sólo comidas y cenas, quiero todo y a todas horas mientras el cuerpo aguante y cuando ya no pueda más a casa o, como antes, a la Peña y a dormir en un banco o en una silla durante las horas que sean necesarias.
Para mí, los sanfermines es la fiesta por excelencia, la entrega a la juerga absoluta, el desmadre, la desinhibición, la trasgresión de las formas, la perfección de la locura general, la catarsis mundial al juntarse gentes tan dispares para pasarlo bien. Además, es la fiesta de mi pueblo y lo que quiero es diversión perdido en el anonimato de la masa para gozar como dice la canción de “una fiesta sin igual”.

(P) ¿ESA PASIÓN POR LOS SANFERMINES QUE TRASMITES TE HA LLEVADO, APARTE DE A PARTICIPAR Y DISFRUTAR, A VINCULARTE CON ELLOS A UN NIVEL, DIGAMOS, DE SU DEFENSA, PROMOCIÓN U ORGANIZACIÓN?
(R) ¡Sí! A raíz de los sucesos de 1978, entre unos pocos amigos y corredores del encierro organizamos en septiembre los sanfermines “txikitos”. Aunque sea inmodestia decirlo, creo que aquello fue un hito, que tuvo un éxito abrumador y que ejerció una gran influencia en el devenir social que marcó en cierta manera el futuro de nuestras fiestas durante varios años. Hicimos muchas cosas, propusimos alguna que todavía se conserva y, realmente, fue un tiempo maravilloso por los años, la plenitud, la labor realizada, la fuerza que teníamos y el entusiasmo que pusimos. También te diré que durante dos años hicimos un programa de radio con el tema monográfico de los sanfermines y editamos un pequeño libro que salió a la luz en junio de 1979. En fin, como te decía, una época sensacional.

(P) Y, POR ÚLTIMO, HABLANDO DEL ENCIERRO EN CONCRETO, ¿QUÉ ES PARA TI EL ENCIERRO?
(R) Qué difícil es explicarlo; sobre todo, llevándolo tan dentro. Considero que el encierro es algo que está entre el riesgo, el deber, el sentimiento, la inconsciencia, la temeridad, la satisfacción, la tradición, la pasión, el amor y algo tan complejo como sería descifrar cada neurona de uno mismo para poder decir aquello que fuera bonito y preciso de cada una de todas sus acepciones.


(...)

Quiero volver a agradecer a Txemi su autorización para publicar esta entrevista y, además, su consentimiento para presentarla con una caricatura.Y, en segundo lugar, decirle que comparto, si no todas, la inmensa mayoría de sus reflexiones; pero hay una con la que estoy en total desacuerdo: cuando nos ha dicho que “me fui, como quien dice por la puerta de atrás, con una cornada”. Amigo Txemi: no te has ido, ni muchos menos aún por la puerta de atrás, tú sigues siendo un corredor de encierros. Y, por mi parte, si siempre deseo la llegada del día 7 de julio para disfrutar del encierro de Pamplona y de los sanfermines, este año tengo un aliciente añadido: poder darte un abrazo de compañero y amigo.

15/6/09

Trillo


Municipio de la provincia de Guadalajara, en la Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha (España). Está situado en la comarca de La Alcarria, a unos 75 kilómetros de la capital de su provincia, en el punto en el que el río Cifuentes desemboca en el Tajo.

.................................Trillo: Puente sobre el río Tajo.


El festejo que se celebra en Trillo con la denominación “Vacas por el Tajo” tiene tal singularidad y ofrece tantos alicientes que, tras haberse consolidado como un referente a nivel provincial, atrae cada año a un mayor número de participantes de distintas regiones de nuestro país y se va significando como cita de interés en el calendario nacional de los festejos taurinos populares.


HISTORIA

Para referirse al origen de Trillo, todas las fuentes citan al cerro cercano que recibe el descriptivo nombre de “Villavieja” como el lugar donde estuvo situada la antigua “Thermide” que cita Ptolomeo en la región de Carpetania. Por otro lado, también señalan las fuentes que la actual localidad se debió consolidar tras la reconquista de la región por Alfonso VI, a finales del siglo XI, quedando comprendida la entonces aldea de Trillo en el “Común de la Villa y Tierra de Atienza” y rigiéndose por su Fuero.

Trillo fue lugar de señorío desde el s. XIII, cuando menos, pues por entonces perteneció a don García Pérez de Trillo y sus sucesores. En 1325 pasó a ser propiedad del infante don Juan Manuel, quien allí erigió un castillo para dominar un paso por el Tajo en el territorio de su influencia, y terminó bajo el dominio de los condes de Cifuentes. No sería hasta 1749 cuando la localidad obtuviera el título de Villa y recuperara su jurisdicción definitivamente.

En el s. XVI gozó de una época de gran esplendor. Por entonces aumentó su población, se erigió el edificio de la iglesia y se construyeron casas solariegas en las que aparece como elemento más característico su arquitectura popular basada en la piedra y el adobe.

La localidad sufriría numerosos daños durante la Guerra Sucesión, a principios del siglo XVIII. Sin embargo, a mediados de esa misma centuria, Carlos III mandó construir a las afueras del pueblo un Balneario que, dada la gran celebridad de sus aguas minerales, logró una gran fama e impulsó nuevamente la vida del pueblo.

Su majestuoso puente de un solo ojo sobre el río Tajo siempre tuvo un gran valor estratégico en los conflictos bélicos. Por ello, los franceses lo volaron durante la Guerra de la Independencia, pero pudo ser reconstruido a los pocos años. También se planeó su voladura en nuestra Guerra Civil, pero en esa ocasión se pudo evitar su demolición.

Tras esta última contienda, el fenómeno de la emigración a las grandes ciudades supuso una etapa de descenso poblacional y de abandono en Trillo y en toda la zona geográfica en que se asienta. No sería hasta mediados de los años 80, con el proyecto de construcción de la central nuclear y su puesta en marcha en 1987, cuando se produciría un progresivo desarrollo económico y social para la villa.

Trillo, quizás más conocida por la polémica que genera la central que por sus numerosos encantos naturales, se ha convertido en los últimos años en una localidad dotada de modernas infraestructuras, que ha potenciado sus ofertas turísticas aprovechando el hecho de ser puerta de acceso al Alto Tajo y que busca actualmente ampliar su casco urbano e incentivar a empresas para que se instalen en su suelo, con los propósitos de aumentar su censo de población y, al mismo tiempo, de ofrecer a las nuevas generaciones opciones de futuro dentro de la propia localidad.


MONUMENTOS Y ARTE


La iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora es de mediados del siglo XVI. De estilo renacentista, está construida a base de sillares de piedra arenisca que conforman una única nave rectangular, con una cubierta que, aunque es sencilla, tiene inspiración mudéjar.

El interior del templo fue parcialmente destruido durante la Guerra Civil. Así, su retablo, que estaba atribuido a la escuela de Juan de Juni, ha sido sustituido por otro que fue de la parroquia de Santamera, y que está compuesto por 19 tablas al óleo que representan distintas escenas de la vida y Pasión de Jesucristo.

Para una mayor información sobre este apartado os sugiero que entréis a los distintos apartados que os aparecerán pulsando en el siguiente enlace.


EXCURSIONES

El festejo que nos sirve de referencia para Trillo siempre se celebra en fin de semana, por lo que estamos ante una gran oportunidad para conocer todos los encantos que nos ofrece este bonito pueblo...

................................Trillo: Cascada del río Cifuentes.


...y para realizar excursiones por su comarca.


Turismo.- Como ya hiciera al hablar de Brihuega, estando en La Alcarria, resulta ineludible recomendar que sigáis los pasos de Camilo José Cela en su “Viaje a La Alcarria”.

No obstante, hablando de Trillo, muy concretamente, os podéis acercar a conocer los cuatro bonitos pueblos que, junto a él, conforman el conjunto del municipio: Azañón, Morillejo, La Puerta y Viana de Mondéjar.


Naturaleza.- La localidad es puerta del Alto Tajo y ahí tenemos un espacio natural protegido: El Parque Natural del Alto Tajo.

Ahora bien, el Monumento Natural más característico del municipio es el de las popularmente conocidas como “Tetas de Viana” y existe una ruta para llegar hasta su cima.


La FERIA CHICA y sus VACAS POR EL TAJO


En un principio, la suelta de vacas por la ribera del Tajo era un festejo que Trillo programaba en las fiestas patronales que celebra en septiembre en honor de la Virgen del Campo. No obstante, la localidad instauró hace algo menos de diez años una “Feria Chica”, para cuya celebración se eligió el tercer fin de semana de junio y en la que se decidió incluir ese tradicional festejo dentro de su programa de fiestas.

Si la bonanza climatológica de esa época del año fue fundamental para que el festejo adquiriera popularidad a nivel provincial, la decidida colaboración que desde el 2006 presta al Ayto. de Trillo la “Asociación Cultural Taurina Vacas por el Tajo” ha sido determinante para que el festejo alcanzase un alto nivel en cuanto a su organización y para lograr que su repercusión se extienda a nivel nacional.



En las tradicionales “Vacas al Tajo”, que se corren en una amplia pradera arbolada sita en la ribera del Tajo, se combinan el arte del recorte y el quiebro con las zambullidas en las aguas del río, por lo que nos encontramos ante un festejo con una idiosincrasia propia, divertida y espectacular.

Además de este festejo, que en el presente 2009 tendrá lugar el sábado 20 de junio, a las 18:00 hs., en el programa (que podéis consultar pulsando el siguiente enlace), se incluyen todo un conjunto de actos y festejos, como un encierro con tres novillos o una exhibición de roscaderos, que completan el atractivo fin de semana de la “Feria Chica” de Trillo.


NOTA: Las fotografías que aparecen en la entrada está tomadas de las páginas “turismocastillalamancha.com” y “trillo.es”. Y, como quiera que con esta bitácora no tengo fines lucrativos, ruego que se me permita mantenerlas.

8/6/09

Encierros por el campo sin coches

Imagen del encierro de Brihuega del año 2008. Fuente: "Bombe".


Naufragando por internet la pasada semana, recalé en la edición digital de “La Tribuna de Guadalajara” y allí me encontré con un grato titular:

“Brihuega controlará coches y caballos en el encierro por el campo”

Y, como me preocupa la desnaturalización que están sufriendo los encierros alcarreños por culpa de los coches, me leí la totalidad del texto de la noticia que venía encabezada con dicho titular.

En ella, la redactora de “La Tribuna” –Cristina García- nos daba cuenta de una reciente reunión mantenida entre representantes del Ayto. de Brihuega, altos mandos de la Guardia Civil, el jefe de la Cruz Roja local y el responsable de la Agrupación de Protección Civil briocense con el objetivo de estudiar la adopción de medidas generales para tratar de preservar la seguridad en el encierro por el campo que se celebrará el próximo día 16 de agosto en dicha localidad y, de una manera más concreta, medidas especiales encaminadas a garantizar el cumplimiento en dicho festejo de lo prevenido legislativamente en materia de circulación de vehículos por el campo.

Ruego que me perdonen los conocedores de la horrible tendencia que en los últimos años se está produciendo con la participación de coches, motos y quads en los encierros por el campo alcarreño, pero debo pensar en quienes la desconocen y, a modo de antecedente, comentar que estamos siendo testigos de una progresiva presencia de vehículos que, no es que busquen obtener una buena visión del desarrollo del festejo desde lugares privilegiados a los que pueden acceder rápidamente gracias a su movilidad, sino que se dedican a participar de forma activa en el encierro persiguiendo a corta distancia a los toros, llegan a acosarlos e, incluso, a rodearlos cuando se desfondan, de forma que se desnaturaliza el encierro y se ofrece una imagen totalmente opuesta a la bellísima estampa que componen en el campo el toro, el caballo, su jinete y, en todo caso, el hombre a pie.

Esa masiva y abusiva participación de vehículos a motor en los encierros por el campo resulta ser generalizada en los pueblos de La Alcarria -salvo escasas y honrosas excepciones- y, como resulta lógico, también se hace patente en el encierro más importante de cuantos se celebran en la comarca, que es, precisamente, el de Brihuega.

La actitud que vienen adoptando en los encierros los usuarios habituales de los coches resulta, además de antinatural, muy peligrosa para el futuro de los encierros por el campo. Y, como solemos comentar los corredores, llegará el día en el que se produzca algún trágico accidente en un encierro con repercusión mediática y, entonces, tendremos que lamentar resoluciones tajantes por parte de la clase política.

Por ello, si en los dos últimos años ya se venía observando que la Guardia Civil ejercía un mayor control en algunos pueblos, a mí, personalmente, me parece una gran idea que sea en Brihuega donde se de ejemplo y se trate de poner coto a esa anómala forma de entender la filosofía de un encierro por el campo.

El teniente alcalde de Brihuega, Abelardo Mazo, en declaraciones textuales a la redactora de “La Tribuna de Guadalajara”, concretó los parámetros en los que el Ayuntamiento pretende que discurra el encierro:

“No vamos a prohibir correr los toros porque eso es base de la fiesta, aunque procuraremos que éstos no se sientan agobiados por la masiva presencia de coches o de caballos. Queremos que todos los asistentes puedan ver el encierro sin ningún tipo de problemas pero con los coches alejados”.

Ojalá sea cierto y que las 20.000 personas que, se calculan, vienen asistiendo cada año a presenciar el encierro por el campo de Brihuega puedan disfrutar de un bonito festejo el próximo 16 de agosto.

Y, como no, que cunda el ejemplo. Que no se repitan situaciones como la que un día me tocó sufrir en otro pueblo alcarreño, en el que dos motoristas cometieron la imprudencia –y soy benévolo con ese término- de colocarse en la misma calle de la suelta de la manada y, rodeados de corredores, hicieron toda la salida delante de las reses. Sólo la prudencia de los de a pie, apartándonos al paso de esos dos insensatos –y vuelvo a ser benévolo con el término- evitó que aquel día se produjese una tragedia. Y lo más triste es que, según me comentó un buen amigo natural de dicho pueblo, esa situación se repite año tras año.

Por el bien de los encierros, por el futuro de los encierros, deseo que este verano podamos disfrutar en Brihuega y en toda La Alcarria de unos encierros por el campo sin coches.


NOTA: como ya queda reseñado arriba, la fotografía que encabeza esta entrada me la ha cedido “Bombe”, y la noticia a la que se hace referencia en esta entrada podéis leerla pulsando en el siguiente enlace.